Científicos analizan los efectos que tienen las poses de yoga en la salud

Los beneficios del yoga son indiscutibles y la ciencia lo confirma estudio tras estudio. Lo que debés saber para aprovechar al máximo cada postura.

¿Podemos realmente desbloquearnos y desarrollar nuestro poder personal adoptando posturas de yoga? Desafortunadamente, los hallazgos que vinculan estas llamadas “poses de poder”, amadas por políticos Y CEOs con un verdadero sentido de poder y control son difíciles de definir.

Agnieszka Golec de Zavala, Profesora Titular de Psicología en la Universidad de Londres y Dorottya Lantos, Candidata a Doctorado en Psicología en la misma Universidad están trabajando para dar una respuesta a esta pregunta.

“Es posible que todavía no entendamos el mecanismo a través del cual las posturas corporales influyen en nuestros estados psicológicos, pero nuestro estudio reciente sugiere que podemos extraer ideas de la investigación en rápida expansión sobre los beneficios psicológicos del yoga” comentaron las investigadoras.

“En nuestro estudio, algunos participantes realizaron dos posturas de yoga simples durante dos minutos, mientras que otros realizaron “posturas poderosas” durante dos minutos”.

Ellas explican en un artículo publicado en The Conversation que los que llevaron a cabo las posturas de yoga percibieron subjetivamente una suba de su energía, sentido del poder y autoestima en comparación con el otro grupo.

“Comparamos el efecto de las posturas de tadasana, urdhva hastasana y garudasana yoga con dos poses de “alta potencia” y dos de “baja potencia” cuentan.

¿Qué podría estar detrás de este aparente impulso? Una teoría es que los beneficios psicológicos del yoga pueden estar relacionados con el funcionamiento del nervio vago.

“Este, el décimo nervio craneal, es el más largo del sistema nervioso autónomo que es responsable del funcionamiento inconsciente del cuerpo como la respiración, la circulación y la digestión” cuentan las científicas.

Y agregan que además su funcionamiento está también directamente ligado a la competencia social y a la regulación emocional.

El yoga mejora la salud mental y física

El yoga es la práctica de ejercicio físico no competitivo que implica actitudes sostenidas (en sánscrito, asana) combinado con respiración regulada (pranayama) y técnicas de meditación.

Las últimas décadas han visto un gran aumento de la práctica del yoga en Occidente. Múltiples estudios señalan los efectos positivos del yoga en la salud mental y física, así como en el desarrollo personal. El Yoga alivia el dolor crónico. Ayuda a controlar la enfermedad arterial coronaria, el asma, la diabetes, el linfoma y el cáncer de mama.

“Hacer Yoga ayuda a las personas que sufren de problemas de salud mental, como depresión, ansiedad, trastorno obsesivo-compulsivo, trastorno de estrés postraumático y esquizofrenia” cuentan las especialista”.

Pero no solo es para quienes sufren una dolencia. La práctica regular de yoga también beneficia a los individuos sanos, mejorando el bienestar psicológico, la satisfacción con la vida y la autoestima, y ​​reduciendo el estrés y la ansiedad por el desempeño.

Las poses de Yoga y autoestima

Predominantemente, la investigación sobre el yoga se ha centrado en los beneficios de la meditación y la respiración.

“Nuestro estudio era inusual comparado con otros que examinaban los efectos de la práctica del yoga, ya que nosotras nos centramos en examinar el efecto de ciertas poses en la autoestima de quien las realiza” explican en el artículo que publicaron conjuntamente.

“Una revisión reciente de 465 trabajos de investigación dedicados al papel del yoga en la promoción del bienestar señaló que sólo 169 de esos trabajos incluían los aspectos físicos de las asanas.

“Hasta donde sabemos, sólo dos estudios anteriores se han centrado exclusivamente en el estudio de los efectos psicológicos de las posturas de yoga”.

Descubrimos que después de realizar dos posturas de yoga, nuestros participantes se sintieron más enérgicos, empoderados y en control que aquellos participantes que realizaron poses de poder” relatan.

Explican las autoras que la energía surgida a partir de la realización de esas asanas particulares afectó directamente su confianza y sentimiento de satisfacción consigo mismos, independientemente de sus niveles iniciales de autoestima.

“Creemos que tales efectos tienen menos que ver con el significado de la dominación asociada con las posturas, y más con la retroalimentación que la alineación del cuerpo en las posturas de yoga proporciona al sistema nervioso parassimpático – la parte responsable de regular las acciones inconscientes del cuerpo” sostienen.

¿Cómo afectan al cuerpo las posturas del yoga?

Para aclarar este punto, las científicas explicaron que los efectos dispersos de la práctica del yoga pueden estar relacionados con un mecanismo común: el funcionamiento del nervio vago que conecta el cerebro (y por lo tanto la mente) con el cuerpo.

Desde el tronco cerebral, el nervio vago conecta los músculos faciales, el corazón, los pulmones, el tracto digestivo, los riñones y los órganos reproductivos.

“Desempeña un papel clave en el funcionamiento del sistema nervioso parasimpático, que incluye los procesos de alimentación y reproducción y de reposo y digestión, y también regula la frecuencia cardíaca y promueve estados calmados y calmantes” comentan.

El nervio es responsable de la regulación neural de las partes del cuerpo necesarias para la comunicación: la laringe, los ojos, el oído (particularmente ayudando a distinguir las voces humanas de los ruidos de fondo) y los músculos faciales involucrados en expresiones vocales y no vocales.

“También regula nuestro comportamiento , por lo que un buen funcionamiento del nervio vago nos lleva a sentirnos tranquilos, relajados y seguros en relación con los demás” agregaron.

Esto también es recíproco: sentirse tranquilo, relajado y sociable también estimula el nervio vago. Esto significa que es posible comenzar una espiral ascendente positiva de bienestar ya sea afectando los estados del cuerpo o los estados de la mente.

“Esto apoya nuestra teoría de que la práctica del yoga – meditación, respiración y realización de posturas de yoga – tonifica el nervio vagal.

Nuestros hallazgos sugieren que incluso una práctica corta de posturas de yoga puede afectar positivamente el tono vagal, haciéndonos sentir más satisfechos y felices” concluyen las autoras.

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