Donación de óvulos: la preocupación por la carga genética que traerá el hijo

La carga genética que traerá el niño es una de las primera preguntas que realizan los pacientes cuando comienzan a contemplar el tratamiento de ovodonación o buscan un embarazo con semen de donante. Es normal preocuparse por la carga genética que tendrá el futuro niño y sentir curiosidad por aquella persona que donará sus gametos para uno pueda cumplir su sueño.

Realizar un tratamiento de ovodonación implica un proceso de aceptación por parte de la mujer. Aceptar que no podrá utilizar un óvulo propio y eliminar fantasías y miedos que se van creando en la mente a raíz de la decisión. Es durante ese proceso de aceptación en que diferenciar entre lo que es dotar a alguien de una carga genética y ser la madre de ese futuro niño, toma gran importancia. Son conceptos que, si bien pueden mezclarse, deben ser aclarados antes de comenzar el tratamiento. Es en la Unidad de Apoyo Psicológico donde se trabajan estos y tantos otros conceptos para alivianar la toma de decisiones.

La donante, en el caso de ovodonación, únicamente le da a la pareja o paciente una célula primordial y absolutamente necesaria para el inicio de la vida, pero son los pacientes que reciben esta célula los que han decidido que esto ocurra y los que le dan la vida a su hijo, a pesar de que no lleve su carga genética. Son los pacientes quienes comenzarán a cuidarlo desde el embarazo, le inculcarán sus valores y estarán presentes en cada etapa de su vida, son ellos quienes serán sus padres.

Cómo es el proceso de selección de la donante

Para ser aceptadas en el programa de donación de ovocitos de IVI, las mujeres de entre 18 y 32 años se someten a una evaluación clínica y psicológica completa que nos ofrece una valiosa información respecto a su fertilidad, su estado de salud y su potencial para ser madres. Se les realiza una exploración ginecológica completa que permite descartar la presencia de quistes, miomas, pólipos y otras alteraciones del aparato reproductor.

Además, se realiza un estudio cromosómico que descarta futuras anomalías en bebés propios o en las receptoras de ovocitos. Se confirma la ausencia de enfermedades transmisibles como el VIH, la hepatitis, sífilis y también el grupo sanguíneo y Rh. De esta manera se puede constatar la salud de la donante. Al momento de decidir la ovodonación como tratamiento, también se tienen en cuenta los rasgos físicos para mantener el mayor parecido entre los futuros padres y el bebé.

Es esperable la preocupación que tienen los pacientes en relación a los antecedentes médicos y psicológicos de las donantes. Sin embargo, se debe llegar a un punto en que debe depositar su confianza en el trabajo de los especialistas, tal como los hacen en otras etapas del tratamiento.

En IVI hacen una selección muy exhaustiva de las donantes de óvulos ya que creemos que es una gran responsabilidad la que tenemos en ese sentido. Por eso, además de los estudios anteriormente nombrados, se les realiza el Test de Compatibilidad Genética que a través de un análisis de sangre es capaz de detectar 3.500 mutaciones asociadas a enfermedades de mayor prevalencia.

De esta forma intentan darles a los pacientes la máxima garantía y tranquilidad en lo referente a la carga genética de su hijo.

 

Para más información: IVI Buenos Aires

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