Alimentación consciente en lugar de dietas: un cambio saludable

La obsesión por querer bajar en un corto plazo el exceso de peso que se fue acumulando durante años es cada vez más frecuente y para poder lograrlo las personas se exponen a dietas excesivamente estrictas, carentes de nutrientes y muy hipocalóricas.

Este tipo de dietas no sirven para generar hábitos alimentarios, el peso que se pierde en forma rápida, se recupera inmediatamente y el esfuerzo que se realizó no termina teniendo buenos resultados.

“Llevar una alimentación balanceada  y variada es la clave para poder mantenerse en el mismo peso a través del tiempo”, comenta la Lic. Julieta Lupardo, nutricionista de Halitus de Instituto Médico

Por eso, cada 6 de mayo, con el símbolo de una cinta de color azul claro se realiza la celebración anual del Día Internacional Sin Dietas generado con la finalidad de llamar la atención y recordar los peligros de algunos regímenes dietéticos exageradamente prohibitivos

La finalidad es promover la aceptación del cuerpo humano y de la diversidad de sus formas.

El concepto surgió en 1992, cuando la feminista británica Mary Evans Young decidió luchar contra la industria de productos dietéticos y alertar al mundo sobre los peligros de la anorexia nerviosa y otros desórdenes alimentarios, llamó la atención de los medios de comunicación locales y en una entrevista “acordó” realizar anualmente ésta celebración con la finalidad de:

  • Poner en duda la idea de una forma corporal “correcta” (canon de belleza)
  • Crear conciencia de la discriminación en razón del peso y erradicar la gordofobia
  • Declarar un día libre de dietas y obsesiones por el peso corporal.
  • Resaltar hechos acerca de la industria de los productos de adelgazamiento, llamando la atención de la ineficacia de muchas de las dietas comerciales (sin consultar a un médico).
  • Recordar a las víctimas de los desórdenes alimenticios muertas o enfermas.

La Dra. Virginia Busnelli, médica especialista en Nutrición y Directora Médica de CRENYF comenta que “Los cuerpos deseados de hoy en día son muy difíciles de lograr, los estandartes de belleza y la perfección física generan en la población un objetivo muchas veces inalcanzable. Con la finalidad de lograr eso que tanto añoran aparecen rígidas tendencias alimentarias con fuertes restricciones, algunas adoptadas como estilo de vida y otras como dietas mágicas para lograr el efecto buscado.

El auge del  vegetarismo, las dietas proteicas, la moda fit, la dieta gluten free, el veganismo, la diabolización de las harinas y distintos tipo de estrategias que aparecen popularmente como recursos consideradas para mejorar la salud, convierten a la comida en el centro de sus vidas.

Debido a esta obsesión, se embarcan en fuertes restricciones nutricionales y supresiones alimentarias, que no todos logran sostener, simplemente porque es muy difícil postergar el placer que nos dá comer rico. En algunos casos, se logra el mantenimiento de una alimentación saludable, pero en muchos otros, ésto genera una alteración de la conducta alimentaria que puede perjudicar a aquellas personas susceptibles de mantener un estilo de vida compensado, generando graves repercusiones en su vida, y la aparición de diversos trastornos de alimentación.

Busnelli sostiene que “Cuando no logramos nuestro objetivo de modificar nuestra imagen corporal por la imposibilidad de sostener una “dieta estricta” aparece la frustración, la angustia, el desorden y la pérdida de la autoestima que tanto necesitamos para seguir adelante. Ésta pérdida de control nos embarca en un círculo que pocas veces tiene fin, convirtiéndonos en dietantes crónicos que alternan distintos períodos en los que pareciera que la solución mágica existe y vamos mejorando, seguido de la imposibilidad de mantenerlo, con el consecuente descontrol alimentario que posteriori desencadena esta situación.”

Por su parte, la Licenciada Lupardo recomienda para esto, “consumir verduras, frutas, carnes magras, cereales, legumbres y lácteos descremados. Todos estos grupos de alimentos nos aportan la cantidad, calidad y variedad de nutrientes que el organismo necesita para funcionar correctamente y mantenerse saludable.  No debemos olvidarnos del consumo de agua que es esencial para la vida y es vital en nuestra alimentación. El 70% de nuestro cuerpo está formado por agua. Lo ideal es beber entre 1.5 – 2 litros diarios para mantener el balance que el cuerpo necesita y poder eliminar toxinas”.

Es importante transmitir que la magia no existe y que la adquisición de una alimentación, completa, adecuada, oportuna, justa y la realización de ejercicio físico es la clave.

Sumate a la conversación

  • Buena Vibra
  • Movida Sana
  • Por el Mundo

¡Hacete fan de
Movida Sana!

Ayudanos a compartir notas buenas para tu salud

BV

¡Hacete fan!

¡Hacete fan de
Movida Sana!

Ayudanos a compartir notas buenas para tu salud

BV

¡Hacete fan!