Por qué es clave entender que la “muerte cerebral” es el fin de la vida

Dos médicos especialistas en terapia intensiva aclaran dudas y mitos respecto al diagnóstico de “muerte cerebral”. Para informar con seriedad, para entregarse al duelo o para donar los órganos y dar vida, una nota que debés leer. Aunque cueste enfrentar el tema.
         “La muerte esta tan segura de su victoria, que nos da toda una vida de ventaja”

Es común leer y escuchar en televisión, diarios y noticias hablar de una persona que sufrió un traumatismo severo y que “tiene muerte cerebral pero pelea por su vida”. Es fundamental ser serios con estas cuestiones: este tipo de afirmación es falsa. Si hay muerte cerebral, no hay vida.

Para poder aclarar el significado de la palabra “muerte”, hay que retrotraerse a su origen etimológico. Al trasladarnos hasta el latín, descubrimos que procede del vocablo latino “mors”, “mortis”, que es el que luego dio lugar, con el paso del tiempo, al verbo morir.

Así llegamos a “la muerte es el término de la vida a causa de la imposibilidad orgánica de sostener el proceso homeostático. Se trata del final del organismo vivo que se había creado a partir de un nacimiento”. En resumen, repetimos, es el final de todo lo que un organismo vivo supone. El fin.

Entender ésto no sólo es fundamental para la claridad de demanda y merece la familia de un paciente que tiene muerte cerebral sino, también, para entender por qué es el momento en que se habilita la donación de órganos: entender cuándo se apaga una vida permite, justamente, encender otra.

Es fundamental que los médicos seamos claros con estas cuestiones y que los medios de comunicación e información sean responsables y serios al comunicar estos temas con rigor científico. La confusión respecto a cuándo terminal la vida genera más muerte porque los seres queridos ponen esperanza donde no puede haberla.

Debemos ayudar a entender que cuando se nos informa que una persona tiene “Muerte Cerebral” significa que ya falleció, y que así consta en la ley argentina (es un diagnóstico plasmado en la Ley 24.193 de 1993 -artículos 23 y 24- y en su decreto reglamentario Nº 512/95, sobre la Ley Nacional de Trasplantes).

La muerte cerebral se define en función de la evaluación de rigurosos signos médicos y de diversos tests que se deben efectuar para certificar el fallecimiento. No hay duda sobre sus resultados ni chance de vida alguna tras este diagnóstico

En el ordenamiento jurídico argentino, el otro capítulo que hace referencia a la muerte es el artículo 103 del Código Civil, que establece que “el fin de las personas se produce con la muerte natural de las mismas”.

Entonces, la persona que tiene el diagnóstico de muerte cerebral tiene el cese permanente de las funciones integradoras del organismo como un todo. Por ello, la tecnología permite, en el caso de pacientes que mueren a consecuencia de graves lesiones cerebrales, el sostén artificial y mecánico de algunas funciones del cuerpo, como la oxigenación a través del respirador y el apoyo cardiocirculatorio.

En definitiva, cuando hablamos de “muerte cerebral”, se trata del cuerpo de una persona fallecida que está conectado a una máquina

En estos casos, esa persona está fallecida, y la causa de muerte que la llevó a esa situación destruyó la estructura del encéfalo y su conexión con el trono del encéfalo.
Las lesiones que producen este cuadro son, en la gran mayoría de los casos, traumas graves de cráneo, heridas de bala, hemorragia cerebral, infarto cerebral extenso, asfixia por ahogamiento, entre otros diagnósticos médicos.

Estas lesiones llevan a la muerte porque en la estructura del encéfalo están localizados centros vitales sin los cuales es imposible vivir. Entre otros, los centros que regulan y permiten la respiración, la regulación cardiocirculatoria, o funciones más complejas como el despertar o la conexión con los estímulos tanto externos como internos, cuya función es indispensable para la vida.

En esos casos, lo tecnológico toma un papel predominante, ya que ha permitido el sostén artificial y transitorio de algunas funciones como la oxigenación a través del respirador, etc. Pero ésto no significa en ABSOLUTO que la persona esté con VIDA. De hecho, este sostén puede durar un tiempo corto.

Los médicos hacemos el diagnóstico de muerte encefálica a través de los signos neurológicos y, no, del paro cardiorrespiratorio. Con procesos muy rigurosos e inequívocos, debemos demostrar :

1. La causa de la muerte: certificar la gravedad y extensión de la lesión encefálica.
2. Paro respiratorio definitivo.
3. Pérdida definitiva de las funciones y reflejos encefálicos, como ausencia de respuesta a la luz, el dolor, etc.
4. Inactividad encefálica, certificada a través de estudios adicionales (entre otros, electroencefalograma que muestre desaparición de la actividad eléctrica cerebral o estudios que muestren ausencia definitiva de circulación cerebral).

Hablar de la muerte no es fácil para la mayoría de la gente. Pero es importante ser muy responsables al comunicar ciertas cosas: una persona que tiene “Muerte cerebral” legalmente está “MUERTO” y “NO ESTÁ PELEANDO POR SU VIDA” , sino que está conectado a un soporte externo “artificial” a la espera de saber si esa persona pude ser, por ejemplo, donante de órganos.

Si los familiares se niegan, el médico a cargo desconecta al cuerpo del soporte artificial. La muerte ya se había definido cuando se certificó la muerte cerebral.

 

Fuente: Ma. Gabriela Vidal (Médico especialista en Terapia Intensiva. Hospital Interzonal General de Agudo Gral. San Martin de La Plata. Presidente del Comité de Trauma de la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva) y Alejandro Risso Vazquez (Médico especialista en Terapia Intensiva. Coordinador Medico Terapia Intensiva Sanatorio Otamendi y Mirolli).

Referencias

1. Certificación de Muerte. INCUCAI.
2. La muerte y la donación de órganos: la importancia de entender cuándo se apaga la vida.

Sumate a la conversación

  • Buena Vibra
  • Movida Sana
  • Por el Mundo

¡Hacete fan de
Movida Sana!

Ayudanos a compartir notas buenas para tu salud

BV

¡Hacete fan!

¡Hacete fan de
Movida Sana!

Ayudanos a compartir notas buenas para tu salud

BV

¡Hacete fan!