Coronavirus: cómo contarle a tu hijo por qué no va al colegio

Los psicólogos recomiendan hablar claro y conciso, dar ejemplo de calma, no mentir, combatir las conductas de rechazo y evitar la crudeza
chicos en cuarentena

En Italia y en España los psicólogos están compartiendo consejos para abordar la crisis del coronavirus con los niñs. Explicarles por qué y de qué manera cambian sus hábitos y rutinas y cómo cuidarse para cuidarnos entre todos. Es clave hablar mucho con ellos porque las mentes y corazones de los más pequeños no están ajenas a la onda expansiva del impacto de COVID-19.

Los expertos explican que, por más que algunos celebren el advenimiento de unas vacaciones inesperadas por la eventual suspensión de clases, los niños están atravesados por los miedos y ansiedades de los adultos

Por eso es clave tener en cuenta el lenguaje que utilicemos, cómo adecuamos el mensaje a la edad de los menores y, sobre todo, cómo nos vean en casa. Porque no es lo mismo tener unos padres que mantengan la calma que tener otros que saqueen el supermercado y se obsesionen con el alcohol en gel o les transmitan inseguridades varias.

miedos infancia

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“Vivimos en una sociedad muy adultista, una donde los niños tienen sus limitaciones para comprender. Hay que contarles lo que está pasando desde lo simbólico, lo lúdico y lo interactivo”, explicó al diario El Mundo de España Mercedes Bermejo, coordinadora de Psicología Clínica de la Salud y psicoterapia del Colegio de Psicólogos de Madrid. Compartimos sus consejos:

Claves para manejar la crisis del coronavirus con los niños

  • Dale información breve, concisa y clara. Los niños son grandes receptores de información, pero no saben interpretarla porque su desarrollo madurativo no se lo permite. Necesitan que los padres descodifiquen esa información. Bastaría con empezar diciéndoles que es como una gripe, pero que como todavía no tenemos vacunas, hay que tener cuidado y lavarse mucho las manos. Que por eso nos quedamos en casa un tiempo: para evitar el contagio.
  • No les mientas, pero tampoco sea crudos. La información debe ser adecuada a la edad. Cuanto más pequeño sea, más sencillo debe ser el mensaje. Por lo general, un niño entre cuatro y ocho años tiene una buena edad para comprender una enfermedad de forma básica e inculcarles medidas de protección. No dar informaicón de más: hay veces que, con la idea de no mentirles, les lanzamos un mensaje demasiado crudo.
  • Los niños imitan a los padres: no caigas en la histeria. Hay que evitar expresiones condicionadas a situaciones de miedo. “No hablar de ‘ya van tantos muertos’ o ‘hay tantos muy graves’ o ‘hay que ir corriendo a comprar'”, advierten las psicólogas. En definitiva, se trata de no ser alarmistas y de dar ejemplo.
  • Desmontá las ideas irracionales y combatí conductas de rechazo. Los especialistas señalan que, una vez que se produce un rechazo entre iguales en la infancia, es probable que se perpetúe. “Es importante que no se genere un rechazo que luego es difícil revertir, el rechazo al asiático, al que tose, que no se les diga: ‘A ese no te acerques'”, aconsejan.

El principio de incertidumbre hace que nos pongamos en lo peor. Hay familias con un perfil de personalidad más proclive a generar alarma. Hay que evitar eso

  • Utilizá los cuentos. Los cuentos pueden ser una manera muy ilustrativa y cercana de contarles. Sobre todo para trabajar lo emocional. Un material ilustrado dirigido a los niños, y que se está distribuyendo entre los especialistas, comienza así: “Hola. Soy un virus, primo de la gripe y el resfriado. Y me llamo coronavirus. Me encanta viajar y saltar en las manos de las personas para saludar”.
  • Sentido del humor, sí, pero… El sentido del humor está muy bien para desdramatizar pero los niños no entienden la ironía hasta los siete, ocho años, con lo que hay que tener cuidado con las bromas, porque se pueden asustar.

Por culpa de la tecnología, hay un déficit emocional. Antes, cuando algo no nos gustaba, poníamos una cara, la nuestra. Ahora ponemos un emoticono… Pero es muy importante que expresen lo que sienten con lo que está pasando

  • Niños en riesgo. Lo más probable es que lo que está sucediendo afecte más a niños con “rasgos hipocondríacos u obsesivos”. También a los que tienen “altas capacidades, pues muestran una sensibilidad mayor”. Con los menores con patologías previas que atañan a la ansiedad, el mensaje de calma debe ser más claro. Chicos con TOC de lavarse las manos compulsivamente, por ejemplo, pueden tener un pico en el comportamiento en estas semanas.
  • Desconectar. Los psicólogos piden hacer de la necesidad, virtud. Ante una situación de crisis como ésta, ver una oportunidad para compartir el tiempo en familia y desconectar.

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