Un invernadero flotante para cultivar alimentos

El Banco Mundial prevé que la población mundial crecerá a casi 10 mil millones en las próximas cuatro décadas. Para el año 2050, se espera que la demanda mundial de alimentos sea un 60-70% más alto que la actual. La escasez de agua y tierras cultivables son los principales obstáculos para alcanzar los objetivos cuantitativos y cualitativos de la demanda mundial.

La agricultura es la actividad humana que permite obtener la mayor parte de los recursos existentes. La escasez de tierra cultivable y de agua dulce para la agricultura está siendo exacerbada por los cambios en el clima. La exposición de muchas áreas a estas condiciones implica un aumento de los riesgos y contribuye a que estas regiones principalmente pero también otras que aún no se ven afectadas sean aún más vulnerables a la problemática del agua y la seguridad alimentaria. El aumento del nivel del mar, por ejemplo, contribuye a la inundación de extensas áreas de tierra fértil con agua salada.

Hacer frente a estos desafíos de una manera holística puede producir una mejora considerable en el agua y en la seguridad alimentaria de las comunidades costeras.

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Es por eso que el estudio italiano de diseño “Studiomobile” ha desarrollado un módulo para el cultivo de cosechas que no esté terminantemente condicionado por las características del suelo, el agua dulce o el consumo de energía química. Conocido como Jellyfish Barge (traducido sería algo así como  “Barcaza Medusas”),

Los propios diseñadores cuentan el proyecto: “Jellyfish Barge” se concibe como un invernadero agrícola flotante, capaz de purificar aguas saladas, salobres o agua contaminada a través del uso de energía solar. Está construido con tecnologías de bajo costo y materiales simples, también adecuadas para el paradigma de auto-construcción.

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Consiste en una base de madera de unos 70 metros cuadrados que flota en tambores de plástico reciclados sobre la cual se apoya un invernadero de vidrio para el cultivo de cosechas. Dentro del invernadero, un método de cultivo hidropónico de alta eficiencia proporciona hasta 70% de ahorro de agua en comparación con los sistemas hidropónicos tradicionales. El volumen de agua requerida es suministrada por 7 unidades desalinizadoras solares dispuestas alrededor del perímetro, las que son capaces de producir hasta 150 litros por día de agua fresca y limpia de sal, salobre o agua contaminada.

La destilación solar es un fenómeno natural: en los mares, la energía del sol evapora el agua, que luego cae en forma de agua de lluvia. El sistema de desalinización solar de la Barcaza Medusas replica este fenómeno en una escala más pequeña. Es modular, por lo que un solo elemento es completamente autónomo, mientras que varias barcazas flanqueadas crear un organismo más fuerte y más resistente.”

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