El peor virus es la ignorancia: 10 aclaraciones para contrarrestar los “daños” psicológicos del coronavirus

En su famoso libro “La Peste”, Albert Camus, subrayó: “Todas las desgracias del hombre provienen de no hablar claro”.
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Hay palabras que asustan. Hay informaciones que crean pánico. Frente a la actual pandemia del Coronavirus (COVID-19), desde la UADE acercaron algunas reflexiones tranquilizadoras:

  • La palabra PANDEMIA no refiere a la gravedad de una enfermedad sino al alcance de su propagación geográfica.
  • En un mundo hiperconectado y con sobredosis de información, los mensajes pueden ser confusos y tienden a generar angustia e incertidumbre. Es preciso hacer caso omiso de las informaciones no chequeadas (fakenews) y seguir solo las recomendaciones de los organismos científicos y oficiales.
  • Las noticias que generan pánico llevan a conductas compulsivas innecesarias y peligrosas en términos sociales, como el aprovisionamiento de medicamentos y alimentos no perecederos que provocan la idea de un escenario de catástrofe y conducen al desabastecimiento.
  • Recordar que el virus es peligroso solo para una pequeña parte de la población de riesgo con enfermedades preexistentes.
  • Una cuarentena es un proceso de aislamiento muy breve (14 días) y transitorio que forma parte de un plan de prevención.

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  • Las epidemias y las pandemias terminan en un lapso de tiempo determinado, se autolimitan. Es importante tenerlo en cuenta para combatir la idea de finales apocalípticos y enfatizar la transitoriedad de la situación.
  • Los cambios sociales que llevan a suspender eventos, a cancelar viajes o a tomar distancia física en el contacto con los otros son medidas de prevención pasajeras.
  • El miedo paraliza, el caos confunde, la incertidumbre provoca ansiedad y angustia, la información calma, la solidaridad tranquiliza.
  • Tenemos la gran ventaja respecto de otras epidemias del pasado, de contar con una interconectividad a través de Internet y telefonía celular que nos protege en caso de aislamiento. Es importante permanecer conectados a través de redes sociales. Los vínculos, aunque sean virtuales son el gran amortiguador del estrés.

Fuente: Consejo Consultivo de la Licenciatura en Psicologíade Fundación UADE conformado por José Abadi, Patricia Faur, María Aufiero, Alejandra Sánchez Pons, Sergio CacavelosRiviere, Alejandro Melamed, Oscar Mazza y Martín Sandoval.

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