Cómo proteger tu cerebro modificando tres factores de riesgo

Cada 22 de julio se celebra el “Día Mundial del Cerebro”, dedicado a remarcar la importancia de la salud cerebral. Expertos explican cómo podemos cuidarlo.
salud del cerebro

En el marco del 22 de julio, día en que se celebra el “Día Mundial del Cerebro”, evento impulsado por la Federación Mundial de Neurología (WFN) y dedicado a remarcar la importancia de la salud cerebral, proponemos a la población tomar conciencia sobre la importancia de la prevención en relación con las enfermedades cerebrales, enormemente subestimadas.

Los trastornos cerebrales, incluyendo problemas mentales y neurológicos, constituyen el 13 % de la causa global de enfermedades, sobrepasando a las enfermedades cardiovasculares y al cáncer

Muchos de dichos trastornos se pueden prevenir y tratar, pero los recursos de diagnóstico y tratamiento están distribuidos de forma muy desigual en distintas partes del mundo.

Cómo cuidar la salud de nuestro

Conozcamos los factores de riesgo que podemos evitar para cuidar la salud de nuestro cerebro.

salud del cerebro

Podés leer: 10 hábitos saludables para el cerebro

Entre las causas que ayudan a deteriorar la salud cerebral, conduciendo a los descensos más pronunciados en las habilidades de pensamiento en la edad madura, se encuentran la presión arterial alta, la diabetes y el tabaquismo. Son los factores principales, pero lo bueno es que son factores modificables, según un estudio publicado en la revista Neurology.

“Los factores de riesgo cardiovascular, especialmente la hipertensión arterial y la diabetes, se vuelven más comunes en la mediana edad. Encontramos que estos dos factores de riesgo, además del tabaquismo, están asociados con mayores probabilidades de tener un deterioro cognitivo acelerado, incluso en un período corto de cinco años”, explica la autora del estudio Kristine Yaffe, de la Universidad de California, San Francisco y miembro de la Academia Americana de Neurología.

hipertension

Podés leer: La hipertensión y la sal oculta: ojos que no ven corazones que sí sienten

“En otras palabras, las personas con estos factores de riesgo tenían mayor probabilidad de tener un deterioro cognitivo más rápido que un grupo de sus compañeros que no fumaban, o que tenían presión arterial alta o diabetes” y añade: “Es alentador saber que hay comportamientos que las personas pueden modificar en la mediana edad para ayudar a prevenir las mayores caídas en el pensamiento y en la memoria a medida que envejecen”

Es alentador saber que hay comportamientos que las personas pueden modificar en la mediana edad para ayudar a prevenir las mayores caídas en el pensamiento y en la memoria a medida que envejecen

En el estudio participaron 2.675 personas con una edad promedio de 50 años que no tenían demencia. Los investigadores midieron sus factores de riesgo cardiovascular al comienzo del estudio:

  • El 43% se consideraba obeso.
  • El 31% tenía presión arterial alta.
  • El 15% eran fumadores.
  • El 11% tenía diabetes.
  • El 9% tenía colesterol alto.

salud del cerebro

Además podés leer: Diabetes: por qué es una de las enfermedades que más crece en el mundo

Los participantes recibieron pruebas de pensamiento y memoria al comienzo del estudio y cinco años después. Luego, los investigadores estimaron la asociación de los cinco factores de riesgo cardiovascular con la disminución de su rendimiento en las pruebas de pensamiento y memoria que no se definieron como demencia, pero que fueron más rápidas de lo que se observó en un grupo de adultos de edades similares.

  • El 5% de los participantes había acelerado el deterioro cognitivo durante cinco años.
  • Un total de 7,5% de las personas con presión arterial alta tuvo un descenso más rápido, en comparación con el 4,3% de las personas que tenían sus valores normales.
  • Y el 10,3% de las personas con diabetes tuvieron un descenso más rápido, en comparación con el 4,7% de las personas sin esa condición.
  • Un total del 7,7% de los fumadores actuales tuvo una disminución más rápida, en comparación con el 4,3% de aquellos que nunca fumaron.

Después de ajustar por edad, raza, educación y otros factores que podrían afectar el riesgo de deterioro cognitivo, los investigadores descubrieron que las personas que fumaban tenían un 65% más de probabilidades de tener un deterioro cognitivo acelerado, aquellos con presión arterial alta tenían un 87% más de probabilidades y aquellos con diabetes tenía casi tres veces más probabilidades de tener un deterioro cognitivo acelerado.

dejar de fumar

También podés leer: Nunca es tarde para dejar de fumar: los beneficios se dan en menos de una hora

“Sorprendentemente, las personas que fueron consideradas obesas y aquellas con colesterol alto no tenían un mayor riesgo de deterioro cognitivo -destaca Yaffe-. Otros estudios han demostrado un vínculo entre la obesidad y la demencia, pero principalmente en adultos mayores. Mientras tanto, los estudios que examinan el colesterol alto y la demencia han tenido resultados mixtos, por lo que nuestra investigación se suma a esos estudios”.

Las personas que tenían uno o dos de los factores de riesgo tenían casi el doble de probabilidades de tener una disminución acelerada que las personas sin factores de riesgo. Así, las personas con tres o más factores de riesgo tenían casi tres veces más probabilidades de tener una disminución más rápida.

obesidad y cerebro

Además podés leer: La comida basura inflama el cerebro y aumenta el apetito

“La mayoría de los esfuerzos de prevención de salud pública se centran en los adultos mayores, pero nuestro estudio sugiere la necesidad de observar el rendimiento cognitivo a lo largo de la vida de una persona, prosigue Yaffe.

Los adultos de mediana edad que tienen uno o más factores de riesgo cardiovascular como el tabaquismo, la hipertensión arterial y la diabetes pueden ser personas a las que deberíamos controlar y educar sobre opciones de estilo de vida saludables más temprano en la vida”, concluyó Yaffe.

Podés seguir leyendo: