Dime cuántos años tienes y te diré qué examen médico deberías hacerte

Desde muy pequeños nos enseñan que más vale prevenir que lamentar, aunque en materia de salud, rara vez lo hacemos. Conocé qué exámenes de medicina preventiva te tocan.

El tiempo pasa y cada vez golpea menos. Nos sentimos bien y súper potentes hasta más grandes y hay gente de 90 que se opera algún problema para seguir caminando varios kilómetros por semana. La línea que separa la adolescencia de la juventud y ésta última de la adultez es delgada y muy personal, pero nuestro cuerpo acumula años y, más tarde o más temprano, llegan las preguntas: ¿Cada cuánto hacerse un chequeo? ¿Qué deberían pedirme? ¿Cuándo debiera hacerme el papanicolau o una mamografía? ¿Cómo evito que se me dispare el colesterol o la presión arterial? La medicina preventiva es la mejor manera de cuidar la salud a largo plazo. Te contamos cómo.

Saber cuál es el examen específico que hay que hacerse para prevenir o detectar tempranamente las enfermedades más comunes es fundamental. La idea no es que duela, moleste, preocupe y recién ahí ir a hacernos los exámenes, porque cuanto más tarde llegamos, mayor daño ya sufrió el cuerpo. Además, muchos problemas de salud no presentan síntomas en sus fases iniciales.

Lo aconsejable es estarse revisando cada cierto tiempo durante todo el ciclo de la vida, para detectar oportunamente las enfermedades más frecuentes y tratarlas de inmediato

Exámenes médicos a cada edad

La prevención y el cuidado cotidiano y sostenido es la mejor manera de prevenir enfermedades y problemas que afecten nuestra salud. Qué controles tenemos que hacernos a cada edad y qué hábitos conviene incorporar para sentirnos y estar saludables y mejor con nosotros mismos.

A partir de los veinte años, comienza una etapa de la vida en la que empezamos a necesitar diferentes chequeos médicos, según vaya avanzando el tiempo. Aquí, los cuidados y controles esenciales que todas debemos hacernos para prevenir enfermedades, detectarlas tempranamente o simplemente mantener un impecable estado integral.

A partir de los 35 años, cuando ya se pertenece a la parte de la población en riesgo, las personas deben prevenir problemas cardiovasculares con hábitos saludables, alimentación, consumo de ácido acetilsalicílico y otros.

controles médicos a cada edad

Las personas sobre 45 años, pueden prevenir la dislipidemia midiendo su colesterol total de manera anual y recibiendo consejos de un nutricionista si corresponde.

La ecuación es simple: cuanto más sanos estemos por dentro, más se notará por fuera, tengamos la edad que tengamos. Estar bien es verse bien y cuanto más cuidemos y controlemos el bienestar general del organismo más cerca estaremos de una apariencia atractiva y radiante.

Lo más importante es tener hábitos cotidianos saludables, ir al médico y tener mucha fuerza de voluntad para resistir a las tentaciones negativas, entre ellas, el tan conocido “dejarse estar”. La palabra clave a no olvidar es continuidad en el autocuidado

De los 20 a los 36 años

En esta etapa los controles clínicos deben realizarse cada dos años e incluyen:

• Historia clínica y recopilación de antecedentes de enfermedades en los familiares más cercanos.

• Resumen de antecedentes de enfermedades de la niñez y juventud.

• Registro de edad de la primera menstruación y regularidad de los ciclos.

• Registro de embarazos (llevados a término e interrumpidos).

• Examen médico general y de laboratorio (medición de glóbulos blancos, rojos, función de riñón e hígado, colesterol y glucemia).

• Medición de peso y altura.

• Control de presión arterial.

• Electrocardiograma.

• Examen mamario y ginecológico con papanicolau y colposcopia.

• Actualización y administración de vacunas necesarias.

• Como exámenes menos regulares, se indican una radiografía de tórax, exámenes de piel y lunares, y un ecocardiograma.

Cómo me cuidarse hasta los 35

  • Pruebas de esfuerzo para aquellas mujeres que se dedican a la práctica de deportes competitivos.
  • Mantenimiento de peso y alimentación adecuada, actividad física y cesación tabáquica para los fumadores.
  • Tener el cuerpo hidratado, tomando alrededor de 2 litros de agua por día, es de singular importancia.
  • Durante el embarazo, además de los controles básicos, es importante el cuidado de peso y de la presión arterial.
  • Constante atención a la higiene bucal y visita anual al odontólogo.

Las pruebas dirigidas a la detección precoz y específica de las enfermedades tumorales, sobre todo de pulmón, mama, próstata y colon, son importantes a partir de los 40 años. También las pruebas cardiológicas, el test de función respiratoria o las densitometrías óseas son relevantes, según los factores de riesgo del paciente

De los 36 a los 65 años

En esta fase de la vida, comenzamos a sufrir importantes cambios hormonales, pasando de la edad fértil a la menopausia, que suele suceder entre los 40 y 50 años. Ahora, los controles clínicos y de laboratorio citados en la etapa anterior deberán hacerse anuales. Y junto a ellos habrá que incorporar los siguientes estudios:

  • Una prueba de esfuerzo ergométrica para el sistema cardiovascular. Como mínimo cada dos años.
  • Un control con ecodoppler carotideo. Cada cuatro años en la premenopausia y cada 2 años en la posmenopausia.
  • Una radiografía de tórax. Cada dos años para las no fumadoras, anual para las fumadoras.
  • Al examen ginecológico y mamario se le agrega la mamografía y la densitometría ósea a partir de los 40 años.
  • Control gastrointestinal con gastroscopías y colonoscopías. Cada 5 años.
  • También se recomienda una ecografía abdominal para evaluar órganos como hígado, pancreas, riñones, útero y ovarios. Estos son los chequeos médicos básicos que todas nos debemos acostumbrar a realizar para evitar futuras complicaciones mayores.

Cómo me cuido en la mitad de la vida

En esta etapa tenemos tendencia al sedentarismo y aumento de peso, dos importantes enemigos de la salud física y psíquica. Es importante hacer de la actividad física nuestra mejor aliada. Tener una actitud positiva tampoco está de más.

El descanso nocturno es el tiempo que se toma el organismo para reparar los daños del día y, por ejemplo, producir hormonas. Si tiene problemas de sueño, no lo trate de solucionar tomando las pastillas que le recomienda una amiga, consulte con un especialista ya que este tema tiene solución.

Si aún fuma, nunca es tarde para dejar de hacerlo. A medida que avanza en la edad, debe redoblar los intentos de dejar el tabaquismo. Hoy hay tratamientos muy efectivos, si existe la voluntad.

En la posmenopausia, la enfermedad cardiovascular acelera enormemente su incidencia, aumentando los infartos y muerte súbita. Por eso, no hay abandonar las buenas rutinas, la alimentación saludable, la hidratación, la actividad física y la alegría.

Hay que estimular la actividad intelectual ya sea con juegos, lecturas o aprendizajes de nuevas técnicas. Aprenda un nuevo idioma, tome una clase de arte, investigue nuevos intereses. Esto ayudará a mantener a su capacidad cerebral activa y saludable.

Y en último lugar, pero no por eso de menor importancia, está evitar el estrés de las discusiones. Éste es uno de los principales culpables de iniciar o empeorar muchas enfermedades. Téngalo siempre en cuenta antes de hacerse mala sangre.

De los 65 años en adelante

Esta debe ser una época más de la vida. Plena y hermosa como las anteriores. Donde el cuidado de la salud juega un rol preponderante pero sin dramatizaciones. Y como en general la actividad laboral no es tan intensa -aunque en principio no debe abandonarse- se hace posible tener más horas para disfrutar y dedicarlas al cuidado de uno mismo.

Lo ideal es hacer controles clínicos cada 6 meses, y los mismos deben ser mucho más detallados y personalizados de acuerdo a las necesidades de cada uno. La detección precoz de trastornos cardiovasculares y oncológicos (tumorales) es crucial.

Tanto el control cardiovascular como el ginecológico y de órganos abdominales es similar al de la etapa anterior, sin embargo, al haber muchas más probabilidades de tener diagnósticos desfavorables, la revisación incluirá estudios más complejos como cámara Gamma, tomografías, resonancias magnéticas, biopsias, etc.

Otro ítem a tener en cuenta es que en esta instancia los fumadores (incluso los que hayan dejado de fumar hace menos de 10 años) tienen mayor riesgo de padecer cáncer de pulmón. Por lo que un estudio preventivo es casi indispensable.

La frecuencia de los trastornos de absorción de alimentos, vitaminas y sobretodo calcio también hacen esencial su control médico. La anemia se detecta fácilmente con el examen de rutina recomendado. Se debe estudiar el metabolismo del calcio y detectar precozmente la osteopenia y la osteoporosis. Hoy hay muy buenas perspectivas para este trastorno.

Y, una vez más, como en cada etapa de la vida, la mejor medicina es recurrir a los aliados de siempre: buena actividad física -ya sea caminando, andando en bicicleta o haciendo gimnasia en el agua-, una alimentación saludable -adaptándose a los requerimientos individuales-, y la mejor de todos las prescripciones médicas, una actitud positiva, espíritu deportivo y, sobre todo, buen humor.

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