Mamografía o ecografía mamaria: para qué sirven y cuándo se piden

Adriana Bermúdez, médica tocoginecóloga, explica las diferencias entre una ecografía mamaria y una mamografía.
microcalcificaciones mamarias

“La mamografía es molesta. ¿Puedo reemplazarla por una ecografía?” Esta es una pregunta que a diario las pacientes nos hacen a los ginecólogos. La respuesta es muy sencilla: NO.

Cuando tu ginecólogo te solicita estudios mamarios por control, cuando ya te revisó y el examen mamario es normal, él o ella te piden los estudios para ver si en algún lugar de la mama se está empezando a formar una lesión precancerosa o una maligna. Los ginecólogos sabemos bien que la mejor manera de poder curar a una paciente con cáncer de mama es diagnosticándolo lo antes posible.

Por eso, aunque vos te revises y no te toques nada en las mamas, aunque tu ginecólogo tampoco encuentre nada cuando te revise, los estudios son indispensables.

Las manifestaciones más precoces del cáncer de mama que se ven en la mamografía, son:

  • Asimetrías: no se ve nada especial pero un área de la mama es diferente a la misma zona de la mama opuesta.
  • Nódulos mamográficos: son tan pequeños que todavía no son palpables, sólo aparecen en las radiografías.
  • Microcalcificaciones agrupadas: son pequeños depósitos de calcio que en la mamografía se ven como un grupo de cabezas de alfiler todas juntas en una zona de la mama.

La ecografía es un complemento de la mamografía, cuando se observa alguna de las imágenes que mencionamos te la van a pedir para completar la evaluación.

Básicamente, la ecografía sirve para ver si un nódulo es sólido o líquido, cuánto mide y si tiene bordes netos o no.

Los nódulos sólidos son los que más nos interesan porque el cáncer de mama suele formar nódulos de ese tipo. Los nódulos líquidos (quistes) generalmente son benignos.

SIEMPRE tenés que hacerte mamografía y, si tu ginecólogo/a lo considera necesario, te va a pedir que además te hagas una ecografía.

Tu médico va a decidir a qué edad debés comenzar a hacerte los estudios según tus antecedentes personales y familiares. Y siempre que se palpe algo anormal se pide mamografía y ecografía.

Durante la lactancia es raro solicitar mamografía porque no se ve prácticamente nada, pero la ecografía sí puede realizarse.

Recordá que los estudios de control pueden salvarte la vida.

 

  • Prof. Dra. Adriana Bermúdez (MN 75920). Médica tocoginecóloga. Jefe Sección Ginecología Oncológica del Hospital de Clínicas de Bs. As.

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