Qué es una arritmia: qué pasa cuando el ritmo del corazón se altera

Una arritmia es una alteración del ritmo cardiaco. Este se divide en dos fases: diástole, el músculo cardiaco se relaja y la cavidad se llena de sangre, y sístole, el músculo se contrae y expulsa la sangre al torrente circulatorio, manteniendo el flujo sanguíneo y la presión arterial.

Este proceso ocurre de una manera regular y rítmica, al estar gobernado por un sistema eléctrico denominado sistema de excitación y conducción. Cuando se altera ese sistema, aparecen las o trastornos del ritmo cardiaco.

Una arritmia es un trastorno de la frecuencia cardíaca (pulso) o del ritmo cardíaco. El corazón puede latir demasiado rápido (taquicardia), demasiado lento (bradicardia) o de manera irregular

Existen dos grandes grupos de arritmias, las arritmias lentas o bradiarritmias y las arritmias rápidas o taquiarritmias. También se consideran arritmias los latidos prematuros o extrasístoles. Por su repetición, se pueden dividir en crónicas (permanentes) o paroxísticas (ocasiones puntuales).

Es crucial el correcto diagnóstico del tipo de arritmia que presenta el paciente para establecer el tratamiento más adecuado en cada caso.

Normalmente, su corazón trabaja como una bomba que lleva sangre a los pulmones y al resto del cuerpo. Para ayudar a que esto suceda, su corazón tiene un sistema eléctrico que garantiza que se contraiga (comprima) de manera ordenada.

 

Síntomas y señales de alerta

Las palpitaciones y síncopes son los principales síntomas de las arritmias. Otras señales de alerta son mareos, dolor torácico y/o pérdida de conocimiento. Las palpitaciones producen una sensación subjetivamente anormal de los latidos cardiacos, que pueden ser percibidos como latidos fuertes, latidos adelantados, latidos irregulares o latidos taquicárdicos.

Los síncopes son pérdidas de conocimiento debidas a la disminución del flujo cerebral. Aunque gran parte de ellos obedecen a causas distintas a las arritmias, cuando estas provocan un síncope, generalmente obedecen a una causa grave.

Tratamiento

El tratamiento de la arritmia cardíaca por lo general controla o elimina esos latidos acelerados o irregulares. Además, adoptar un estilo de vida sano para el corazón también puede reducir el riesgo, puesto que las arritmias cardíacas problemáticas generalmente empeoran o hasta son consecuencia de un corazón débil o dañado.

En muchos casos, la arritmia no necesita tratamiento. Por lo general, solamente se trata cuando provoca síntomas importantes o pone a la persona en riesgo de sufrir una arritmia más grave o complicaciones.

Cuando no existe una causa corregible para los latidos cardíacos lentos (bradicardias), los médicos suelen tratarlos con la colocación de un marcapasos porque no existe ningún medicamento capaz de acelerar confiablemente al corazón.

El marcapasos es un dispositivo pequeño que normalmente se implanta cerca de la clavícula y de él salen uno o más cables con electrodos en la punta que atraviesan los vasos sanguíneos hasta llegar al interior del corazón. Cuando el latido cardíaco es muy lento o se detiene, el marcapasos envía impulsos eléctricos que estimulan al corazón a latir a velocidad estable.

Cuando los latidos cardíacos son rápidos (taquicardia), se aborda el problema con diferentes estrategias, según el caso. Se puede tratar con medicación, con una ablación con catéter, con intervenciones quirúrgicas u otras técnicas que evaluará el especialista.

  • Buena Vibra
  • Movida Sana
  • Por el Mundo

¡Hacete fan de
Movida Sana!

Ayudanos a compartir notas buenas para tu salud

BV

¡Hacete fan!
¡Hacete fan de
Movida Sana!

Ayudanos a compartir notas buenas para tu salud

BV

¡Hacete fan!