Barrios europeos en los que jugar a perderse

Europa ofrece muchos recorridos, este artículo busca ayudarte a conocer lugares diferentes.

Llegamos a Europa y nos encontramos con ciudades que cambian todo el tiempo, que en cada estación del año nos muestran una cara diferente y recorremos maravillados lo que las guías de viajes nos indican.

Barrios europeos

Hoy queremos contarte sobre lugares menos visitados, trataremos que conozcas otras zonas, aquellas donde se mueven los locales.

Shoreditch, Londres

Londres tiene mucho más que ofrecer que el famoso Big Ben, la Torre de Londres y el cambio de guardia del Palacio real de Buckingham.

Si querés tomarle el pulso, acercate al barrio de Shoreditch, zona del este de Londres que ha sufrido una transformación en los últimos años por el traslado de artistas.

Shoreditch, london-flower-market

Rincones llenos de vida gracias a galerías de arte, pasear un domingo por el mercado de flores de Columbia Rd y acabar en el Rivington Bar Grill especializado en comida británica donde podés escapar del mítico fish and chips.

Trastevere, Roma

Roma es un gran museo al aire libre que deslumbra. Si hay un lugar donde mezclarte con los lugareños, es el antiguo barrio medieval de Trastevere, apartado por el río Tiber del resto de la ciudad. Empezando por la especial Piazza de Santa Maria, las callejuelas coloridas y menos transitadas hasta llegar al mercado de productos naturales de la Piazza Cosimato.

Trastevere, Roma

Se trata de que saborees la ciudad a un ritmo más lento y por supuesto también su gastronomía, alejándote de la comida rápida de los puestos callejeros, disfrutando de platos del día caseros a un precio asequible.

Canal St Martin, París

Las avalanchas de turistas son esquivadas por los parisinos con mucho arte en los distintos sitios turísticos de París. Visitá el Canal de St Martin que empieza desde la Plaza de Stalingrad y se acaba en Bastille, verás en directo su vida bohemia y entenderás por qué encontraban la inspiración artistas de la talla de Picasso, Van Gogh o Monet.

Realmente es una microciudad dónde todo parece perfecto, al caer el sol todos salen a practicar la tradición francesa, el picnic. En cualquier lugar podrás untar queso y jugar con el reflejo del río emulando a la famosa Amelie.

Canal St Martin, París

De Pijp, Amsterdam

Para empezar la ruta por el barrio De Pijp, subite a una bici, no conocerás de verdad a la maravillosa Ámsterdam hasta que no la hayas explorado sobre dos ruedas como todos sus habitantes.

Conectado con el resto de la ciudad a través de 16 puentes, se llega a un verdadero oasis, el Sharphatipark, un jardín de estilo inglés en el que evadirse del ajetreo diario. Aunque lo que verdaderamente imprime carácter a esta parte de la ciudad es el mercado callejero más grande de Europa: Albert Cuypmarkt donde es posible comprar de todo.

De Pijp, Amsterdam

Kreuzberg, Berlín

Es el barrio donde nacen y mueren las tendencias pero también es la incubadora del alma de Berlin. Durante la RDA, Kreuzberg era parte de Berlín Occidental, separado de Friedrichshain y Mitte por el río Spree y finalmente también por el Muro de Berlín. Después de la caída del muro en 1989, decenas de artistas cruzaron hacia el este y utilizaron el hormigón blanco como un lienzo.

Las imágenes que crearon forman un monumento impresionante a la libertad. Visita el Aufbau Haus 6, en Moritzplatz: es una antigua fábrica reabierta en 2011 como un centro de cultura. El edificio alberga creativas empresas, talleres de artistas, galerías, cafés y mucho más.

Kreuzberg, Berlin

Barrio judío, Budapest

En la parte de Pest, a la orillas del Danubio esta el Barrio Judío, uno de las partes más importante para entender la historia de la ciudad empezando por la Gran Sinagoga, la segunda más grande del mundo.

Pequeñas callejuelas con reposterías judías, tiendas de alimentación kosher y edificios supervivientes que son la huella de un período nefasto, pero del que no conviene olvidarse.

Barrio judío, Budapest

En el mismo distrito VII de Budapest están los ruin pubs, locales y naves abandonadas que los jóvenes rescatan pagando una pequeña mensualidad al Ayuntamiento y montando unos bares muy curiosos que siempre están abarrotados.