Corleone: la ciudad italiana que no es fantasía literaria

Los italianos llaman coloquialmente a Corleone la “ciudad de las cien iglesias”, pero algunos la llaman “la cuna de la Mafia”

Corleone, una pequeña ciudad entre colinas situada a 54 kilómetros al sur de Palermo, está a una altura de 542 metros y tiene 11.200 habitantes.

Corleone significa en griego “Tierra del León”, y gracias al escritor Mario Puzo y a la saga de películas de Francis Ford Coppola, protagonizadas por Marlon Brando, Robert de Niro y Al Pacino, el nombre Corleone es conocido mundialmente.

Pocos saben de la existencia de Corleone y muchos creen que el nombre del pueblo sólo se trata de fantasía literaria.

Después de la Segunda Guerra Mundial la mafia siciliana adquirió renovada fuerza sin Mussolini persiguiéndola y aprovechó para retomar el control de la isla de Sicilia

Hubo una época en Corleone, en los años cincuenta y parte de los sesenta, en que empezó a haber muertos casi todos los días. Acribillados en plena calle, o tirados montaña abajo, o hechos desaparecer.

La gente más pacífica quiso escapar de Corleone, pero no todos tuvieron la oportunidad y la mayoría debió resignarse a guardar silencio para seguir con vida.

La ciudad de Corleone en la actualidad

La violencia reinante provocó una gran migración. La pobreza de los campesinos corleoneses derivó también en una masiva emigración hacia América en general y Estados Unidos en particular.

La comarca ahora, perseguida por la recurrente asociación con la mafia, intenta sacudirse del estigma de ser considerada la ficticia villa de origen de los mafiosos de la saga de Francis Ford Coppola

Calles de Corleone

El vino más conocido es el Principe di Corleone, de la viña Alcarno, en todas sus versiones: bianco, rosso y rosato. El aceite de oliva, como en toda Italia, insuperable. Y el tomate, el pomodoro, sencillamente espectacular: dulce, sabroso, ideal para la pasta, la pizza y para componer una bruschetta al pomodoro (tostada con ajo, aceite de oliva y tomate).

En Corleone sucede lo que en casi todos los pueblos del mundo: hay un equipo de fútbol llamado Associazione Sportiva Corleone que alguna vez fue grande, y que hoy es apenas un modesto equipo de pueblo; y hay también un cine, el Andrea Martorana, que ahora está cerrado: sólo abre entre los meses de septiembre y marzo.

Muchos turistas, únicamente acuden a Corleone para hacerse una foto frente a la casa de algún capo de la mafia. Es principalmente conocido por ser la cuna de los jefes de la Mafia Michele Navarra, Luciano Leggio, Leoluca Bagarella, Salvatore Riina y Bernardo Provenzano.

Otra vista de Corleone

Corleone es un pueblo de casas estrechas adosadas sobre callejuelas donde no existe una configuración urbanística lógica. Su origen data del neolítico, en el 6.000 a.C. Los yacimientos también demuestran presencia griega y romana.

Lo indudable, es la presencia testimoniada de bizantinos, árabes y normandos que en el 1072 ocupan la ciudad.

A medio camino de Palermo y Agrigento, Corleone fue muro de contención y sede de vigilancia en las diferentes guerras de los habitantes de Sicilia. Su puesto estratégico, en una cuenca, protegida por una minicordillera de rocas calcáreas, ha dotado de importancia a Corleone a lo largo de los siglos.

Un bar de Corleone con un poster de El Padrino

Decir Corleone se ha convertido en sinónimo de Cosa Nostra. Los corleoneses se toman a veces con resignación, otras con buen humor y algunas con un mal disimulado malestar el interés que despierta su ciudad, aunque cada vez tienen más claro el beneficio turístico que pueden sacar de su pasado y de su mito.

El bar situado frente al Ayuntamiento, que fabrica unos estupendos dulces de almendra y un famoso licor de hierbas, Amaro –marca El Padrino–, está decorado con fotos de la película de Francis Ford Coppola, y cuando asoman turistas ponen, ante el hastío o las risas de los parroquianos, la famosa música de Nino Rota (la de El Padrino). La librería situada frente al Ayuntamiento, ofrece en su escaparate bastantes libros sobre la Cosa Nostra.

Corleone, al fondo el Castello Soprano

Las rocas gemelas entre las que se encuentra el núcleo de Corleone permitieron que sobre la primera se alzase una torre de vigilancia sarracena, el Castello Soprano, y sobre la segunda, insertada en la ciudad, se edificase el castillo medieval de los Franciscanos.

A los pies del castillo Soprano está la “Cascata delle Due Rocche” formado por el salto del torrente de San Leonardo, afluente del río Belice, que genera un lago natural circundado por restos de un acueducto posiblemente árabe.

Es recomendable la visita a las Gargantas del Drago (Gole del Drago), a través del río Frattina, que constituye un singular biolugar de excepcional belleza. En la zona de los cercanos bosques de Rocca Busambra y  Ficuzza está el “Real Casina” de caza, un suntuoso palacio construido en el 1799 por el rey Fernando IV de Borbón.

Ciudad de las 101 Iglesias

Corleone es considerada gracias a su enorme patrimonio eclesiástico, la ciudad de las cien iglesias (hay 101), entre las que destacan el Convento de los Capuchinos, el Monasterio de san Salvatore, la Iglesia de San Agostino del siglo XIV, y la iglesia de San Doménico de 1547. Incluso la Chiesa Madre, dedicada a San Martín, y construida en 1382, respeta el estilo musulmán en su imponente estructura.

Museo Antimafia

Inaugurado en el año 2000 por el entonces alcalde Pi­ppo Cipriani en un ex convento que  promueve una conciencia colectiva que sitúa a la mafia en su verdadero territorio: el del delito y la corrupción.

El museo es, en rigor, un centro de documentación que no cobra entrada por visitarse, y tiene una sala de conferencias que en sus paredes exhibe fotos a todo tamaño de mafiosos connotados, adolescentes armados, asesinatos de jueces y un afiche con textos escritos por niños que expresan lo que sienten. La frase en italiano que corona el afiche ahorra mayores comentarios:

 “La mafia es una mierda”

Los mafiosos

Ninguna comuna de Sicilia ha quedado tan marcada por su pasado como Corleone. El fastuoso y decadente Grand Hotel et des Palmes de Palermo es recordado porque allí, el 1 de octubre de 1955, se celebró la reunión convocada por Lucky Luciano, con la que las mafias de las dos orillas del Atlántico sellaron su alianza.

Comuna de Corleone en la provincia de Palermo

Algunos cálculos locales, imprecisos pero basados en la sabiduría popular, aseguran que actualmente puede haber unas 250 personas relacionadas con la Mafia en Corleone.

El fiscal Michele Prestipino dice que la Mafia no es sólo una cuestión de amenazas y violencia, sino que ha llegado a convertirse en una cultura muy arraigada en la sociedad. “El poder de la Cosa Nostra no deriva de su fuerza militar, sino del control social que ejerce sobre el territorio en el que se desarrolla. Su objetivo es sustituir las reglas del Estado por las suyas, y cuanto más lo consiga, más fuerza tendrá”.

Corleone es la cuna de los mafiosos más famosos

Un total de 153 asesinatos tuvieron lugar en Corleone entre 1944 y 1948, el índice de asesinatos de esta ciudad llegó a ser seguramente el más alto del mundo.

La Mafia se dedicaba a la construcción, al tráfico de drogas y de seres humanos, a los secuestros, a la extorsión y, por encima de todo, al terror. Los beneficios eran tan increíbles e imposibles de blanquear que la policía descubrió pisos con todas las habitaciones llenas de billetes.

Tras los asesinatos en 1992 de Falcone y Borsellino, los dos jueces que investigaron a fondo la Cosa Nostra aprovechándose de los arrepentidos que decidieron romper la omertá ante la muerte que les rodeaba (familias enteras eran exterminadas), se hizo más fuerte que nunca el movimiento popular anti-Mafia.

La resurrección del turismo

A diferencia de Palermo, Taormina o Siracusa, aquí no hay tiendas de recuerdos que vendan tazas, camisetas o imanes con la imagen de Marlon Brando o con escenas de El Padrino. La presencia de la Cosa Nostra todavía es muy fuerte, al punto que el ayuntamiento fue disuelto en agosto de 2016 por el Gobierno italiano por sus vínculos con la mafia.

Al crimen organizado no le gusta que hagan bromas ni marketing con su presencia

Pero hay valientes iniciativas para erradicar esta lacra. En una esquina, una discreta casa de color amarillo acoge la Tienda de la Legalidad: se trata de una tienda que vende vino, olivas, tomates disecados y otros productos de establecimientos agrícolas que fueron confiscados a la mafia. Incluso el comercio se encuentra en la antigua casa donde se refugió por años Bernardo Provenzano, otro capo mafia al que se le comprobaron más de 50 asesinatos.

En la actualidad, Provenzano, el último de los jefes Corleoneses, (detenido en abril de 2006) cumple varias condenas perpetuas, y nadie sabe lo que va a pasar, qué hará la Cosa Nostra para sobrevivir. Inclusive los vecinos bautizaron una calle de la ciudad con la fecha de la detención del mafioso. Calle 11 de Abril.

“Es una pérdida de la que la Mafia no se recuperará, el próximo capo ya no tendrá la experiencia de alguien que controla los canales políticos, sociales y económicos, pero también a los pastores”, explica el ex alcalde de la ciudad, Pippo Cipriani, que impulsó las expropiaciones de los bienes mafiosos y todavía tiene escolta.

El silencio que se rompió primero en Palermo y luego en Corleone no regresará.

Bosques y senderismo

Pero Corleone tiene otros atractivos para descubrir fuera de su oscura historia. Enclavado en un valle rodeado de formaciones rocosas, es ideal para los amantes del senderismo y la escalada, sobre todo la de la Piedra Soprano, donde se encuentran los restos de una antigua torre de defensa árabe sarracena, y desde donde se despliegan espectaculares vistas del valle.

Debajo, el río San Leonardo fluye por un bonito cañón y da un brinco dual en la Cascada de las Dos Rocas, donde forma un pequeño lago de aguas verdes. Una caminata interesante, sobre todo para el verano, es por las Gole del Drago (los cañones del dragón), donde se descubren más rápidos y saltos de agua.

La mejor gastronomía del centro de Sicilia

Los profusos bosques de las cercanías, los más densos y bonitos de Sicilia, llevaron al rey Fernando III, de la casa de los Borbones, a construir en la vecina Ficuzza un pabellón de caza. El imponente edificio de 1799, de líneas neoclásicas, es rodeado por diversos edificios de servicios, y si bien su mobiliario fue destruido en las revueltas de 1820, su interior se puede visitar, para tener idea del lujo con que la realeza vivía en esta isla del sur de Italia.

Ficuzza cuenta con bonitas residencias de los alrededores, porque sus bosques y su aire puro la convirtieron en el destino de moda de la alta burguesía de Palermo de inicios del siglo XX. En las afueras se encuentra el elegante restaurante Antica Stazione, alojado en la estación del ferrocarril de trocha angosta que unía a Corleone y los pueblos de los alrededores.

Imperdibles los antipasto, los platos de caza como el jabalí con setas, o las pastas frescas –al dente-, con salsas de trufas.

Fuente: Diario el Siciliano

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