El Corredor Vasariano sobre el Ponte Vecchio: el secreto de Florencia

Con sus casas y tiendas colgantes, el Ponte Vecchio es uno de los puentes más famosos del mundo. Sobre el puente existe un “pasadizo oculto” que no muchos conocen y guarda secretos del los Medici

Situada en la Toscana italiana y bañada por el río Arno, la ciudad de Florencia es un verdadero museo al aire libre. Con el dinero de los Médici y otros mecenas, esta urbe se convirtió en la auténtica capital del Renacimiento, un lugar en donde el arte y la belleza invitan a despertar los cinco sentidos.

Quien visita la cuna del Renacimiento sabe que no debe perderse la Galería de Uffizi, La Accademia, el Palacio Vecchio o los encantadores Jardines Boboli y el Palacio Pitti, la Galería Palatina, la Catedral de Santa Maria del Fiore, más conocida como el Duomo, La Basílica de San Lorenzo y La Biblioteca Laurenciana por mencionar sólo algunas de sus maravillas, sin olvidarse del mágico Ponte Vecchio.

Florencia: la ciudad del Arte, cuna del Renacimiento

Corredor Vasariano

Lo que muchos turistas desconocen es que existe un “pasadizo oculto” que recorre las alturas de Florencia, con más de 1000 metros de extensión y lugar de muchos secretos de la familia Medici en la época del Renacimiento

El Corredor Vasariano es un pasaje aéreo construido por orden de los Medici en 1565, que conecta el Palazzo Vecchio con el Palazzo Pitti. Pasa por encima de los tejados y el Ponte Vecchio, atravesando galerías, iglesias y mansiones.

Fue el Gran Duque Cosimo de Medici quien ordenó la obra al arquitecto Giorgio Vasari. En aquella época, Cosimo Medici ejercía su gobierno en el centro de la ciudad, en el Palazzo Vecchio, pero vivía al otro lado del río Arno, en el Palazzo Pitti con su familia.

Un hombre de gran poder y con muchos enemigos no podía mezclarse con el público en general, además de que recorrer las calles florentinas podía ser peligroso. Cosimo tenía un contingente de guardaespaldas y cada día debía atravesaba un estrecho puente caótico.

La solución vino con la construcción del Corredor Vasariano, que hizo que Medici ganara una vía de escape entre su hogar y trabajo, y también una forma de espiar a los florentinos y a sus enemigos desde arriba

En el interior del corredor encontramos además la ventana con vista al interior de la iglesia de Santa Felicidad.

Con esta obra, los Medici por lo tanto quedaron asegurados del lujo de poder asistir a la misa quedándose sobre los otros fieles a través de esta singular apertura, y de poder espiar a los propios súbditos caminando sobre sus cabezas sin ser vistos.

 

Entre las curiosidades alrededor del corredor está la visita oficial que Mussolini y Hitler hicieron en Florencia en 1939, visitando el célebre pasaje. Las ventanas centrales fueron abiertas justo en esta ocasión, para que Hitler pudiera admirar la belleza de Florencia a través de aperturas más grandes que las simples ventanillas circulares originales.

Parece que la caminata por el pasadizo, por arriba del puente fue tan agradable para Hitler que es posible que ésta fuera la razón por la cual el Puente Vecchio fue el único que se salvó de la dinamita de las tropas alemanas en Florencia

De hecho, el Ponte Vecchio fue el único que no fue destruido y el Corredor Vasariano, en los últimos meses de la Segunda Guerra Mundial, era el único punto de conexión el norte y el sur de la ciudad, así como se ve en la película Paisà de Roberto Rossellini.

El recorrido además de hospedar una inmensa colección de retratos de varias épocas y de notable valor artístico, representa una excepcional obra arquitectónica colgante.

Conecta los tres palacios Medici atravesando el río Arno a lo largo de un recorrido escondido en el interior del Puente Viejo, articulándose con paisajes elevados entre torres y palacios de época

A lo largo del corredor se pueden admirar las inolvidables vistas de la ciudad y sus principales monumentos, vistas de panoramas inusuales e inimitables que solo a través de pequeñas ventanas es posible apreciar.

Este extraordinario recorrido aéreo conecta el Palacio Viejo con el interior de la Galería de los Uffizi para alcanzar, finalmente, el Palacio Pitti terminando al interior del Jardín de Boboli, próximo a la llamada Gruta Grande.

Ponte Vecchio

El “Puente Viejo” o Ponte Vecchio, el puente de piedra más antiguo de Europa y símbolo del romanticismo que inunda toda Florencia, esconde entonces el Corredor Vasariano.

Los candados del Ponte Vecchio

Además de sus casas colgantes, si hay algo que caracterizó el puente durante años fue la cantidad de candados que eran colocados en éste como señal de amor. Actualmente el rito sigue funcionando, pero cada muy poco tiempo las autoridades quitan los candados por la seguridad de la estructura.

Una visita imperdible

Siempre y cuando no te importe estar rodeado de cientos de personas, el Ponte Vecchio es un buen lugar para recorrer. Al atardecer, mucha gente se sienta a ver la puesta de sol mientras escucha a alguno de los artistas callejeros que intentan ganarse la vida en este puente.

Fuente: elpoderdelarte1.blogspot.com

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