Estambul: ciudad mágica llena de misterio

Bella Estambul: historia y cultura de una perla europea

Estambul es la única ciudad del mundo que está situada entre dos continentes, Asia y Europa. Durante 1500 años fue la capital de dos imperios poderosos, el romano-bizantino y otomano. Hoy en día, con casi quince millones de habitantes es la ciudad más grande de Turquía y la capital económica, cultural y turística.

Estambul es Bizancio y Constantinopla, es occidente y oriente, caótica y serena, el pasado y lo nuevo. Es también la ciudad de las iglesias, sinagogas y miles de mezquitas. La ciudad del Bósforo, el cuerno de Oro y las siete colinas.

Según el poeta: “viuda aún virgen tras mil esponsales”

Qué ver en Estambul

Entre tantos lugares para recorrer, los más destacados son el museo de Santa Sofía, el museo de San Salvador en Chora, la mezquita Solimán, la mezquita Azul, el palacio de Topkapı, el palacio de Dolmabahçe y la cisterna de Yerebatan.

Los dos bazares históricos, el Gran Bazar y Bazar Egipcio son lugares muy frecuentes por los turistas

La calle peatonal Istiklal de un kilómetro y medio es el corazón de la ciudad por el comercio y la vida nocturna. En la parte Asiática, Kadıköy es un sector importante por los restaurantes y bares.

Sultanahmet

El barrio de Sultanahmet es el barrio turístico por excelencia. Aquí encontrarás la  mayoría de los monumentos de visita obligada como la Mezquita Azul, Santa Sofía o el Palacio Topkapi, aunque a cada paso por la ciudad asomarán otras iglesias, palacios y mezquitas dignas de admirar. Especialmente mágicas son sus mezquitas, impactantes por fuera y silenciosas por dentro, aunque a menudo invadidas por el sonido de la oración.

Mezquita Azul

La Mezquita Azul es la mezquita más importante de Estambul. Cuenta con seis minaretes lo que, en el momento de su construcción, provocó mucha polémica, ya que la Meca también tenía seis. Posteriormente y para apaciguar a los fieles, en la Meca se construyó un séptimo minarete para marcar la diferencia.

Santa Sofía

Santa Sofía es el símbolo de Estambul. Fue construida durante el mandato de Justiniano entre los años 532 y 537 y es una de las obras maestras del arte bizantino.

Entre 1204 y 1261, Santa Sofía fue la iglesia del Papa. En 1453 fue tomada por el Imperio Otomano y convertida en mezquita. Los otomanos dotaron a la iglesia de cuatro minaretes.

Con el paso de los siglos se ha convertido en un monumento a las religiones y a la cultura. Desde que fue inaugurada en el año 360 ha sido una antigua basílica patriarcal ortodoxa, mezquita y actualmente museo de la ciudad de Estambul. Este monumento de grandes dimensiones, situado en Turquía, está dedicado a la Divina Sabiduría y es conocida en todo el mundo como símbolo de la arquitectura bizantina.

El Palacio Topkapi

Este palacio es el mejor reflejo de la época imperial en Estambul. Simboliza el poder que alcanzó Constantinopla como sede del Imperio Otomano. Desde este palacio los sultanes gobernaron su imperio hasta mediados del siglo XIX.

Es una visita maravillosa y es un programa almorzar en esos jardines.

La Cisterna Basílica

Esta Cisterna es una de las múltiples cisternas que hay en Estambul. Las cisternas son depósitos que se construyeron para que la ciudad tuviera reservas de agua en caso de ser atacada. Otro nombre con el se conoce la cisterna es “Palacio Sumergido. Es una visita que no te podés perder.

El Bósforo

El Bósforo es un estrecho que une el mar de Mármara con el mar Negro y por otro lado, separa los dos continentes, Asia y Europa.

El canal tiene 32 kilómetros de longitud. La parte más estrecha del Bósforo es la parte del castillo de Rumeli que tiene 700 metros entre las dos orillas. La parte más ancha es Büyükdere, 3500 metros. En las dos direcciones del Bósforo existen corrientes fuertes que llegan a 3-4 Km. por hora. Estas corrientes se deben a la diferencia de densidad de sales y alturas de los mares Mármara y Negro.

Hoy en día, dos puentes colgantes unen los dos continentes donde está situada la ciudad de Estambul, y un tercero está en construcción.

 

Sin duda, una de las actividades más recomendables cuando viajas a Estambul es realizar un crucero por el Bósforo. En verano, las orillas del Bósforo están repletas de ambiente, con infinidad de terrazas desde las cuales se puede pasar un rato agradable contemplando el espléndido paisaje que ofrece.
En sus riberas encontramos numerosos palacios, destacando los de Bylerbeyi, Ciragan y Dolmabahçe.

Navegar por el Bósforo te dejará impresionado por la deslumbrante belleza que ofrece Estambul desde este marco incomparable.

Taksim

Taksim, es el corazón de la ciudad. La calle peatonal Istiklal y alrededores tienen montones de bares, restaurantes, cafés etc. Dar un paseo, a lo largo de los 2 kilómetros de la calle, te servirá para conocer el ambiente local. Sobre todo es recomendable para salir por la noche a cenar o ir de copas.

Regateo en un laberinto – Los Bazares

Dedicale varias horas al Gran Bazar, un espacio donde la cultura de Medio Oriente se muestra y disfruta ampliamente.

Te encontrarás con un laberinto de tiendas y pasillos cubiertos y al aire libre donde se venden dulces, camisetas de fútbol, joyas, spinners y ropas tradicionales: hay alfombras de 500 dólares, zapatillas hechas a mano por 50 y aceites de diferentes fragancias por 30. Podrás saborear un delicioso café turco por 5 liras, equivalente a un dólar y medio. Se charla en todos los idiomas y se regatea mucho, muchísimo.

Tiene 4.000 tiendas, 18 puertas laterales y 1.800 joyerías de lujo. Dicen que cada día la recorren entre 300.000 y 500.000 personas.

Consejo: anotar la puerta por la que entrás para poder volver al mismo lugar. Parece fácil ubicarse en el pasillo principal, pero apenas uno se desvía atraído por algún objeto, el sentido de la orientación desaparece.

Bazar de las Especias

El Bazar de las Especias, también llamado Bazar Egipcio (Mısır Çarşısı), es uno de los mercados más antiguos de Estambul y uno de los mejores lugares de la ciudad para comprar productos típicos como especias, dulces o frutos secos. Se encuentra en Eminönü, a escasos pasos del Puente de Gálata.

Puente Gálata

Muchas infraestructuras a lo largo de la historia han intentado vertebrar la movilidad de la ciudad de Estambul, pero ninguna ha alcanzado tanto éxito e impacto social como el logrado por el conocido como Puente de Gálata, que comunica el barrio de Karaköy con el de Eminönü.

El puente de Gálata se caracteriza por ser un puente levadizo, aunque solo en ocasiones muy puntuales es posible verlo abierto. Es de uso mixto, por un lado sirve de plataforma de paso para el trafico rodado así como para el tranvía y por otro tiene un uso peatonal y lúdico.

En la parte inferior del puente se concentra una amplia diversidad de restaurantes con vistas al mar , que suelen disponer de una completa oferta de pescado; en el piso superior existe una pasarela peatonal, que suele ser muy transitada y en donde se suelen situar numerosos vendedores ambulantes y así como una legión de pescadores que buscan premio en las aguas del Bósforo.

La Torre Gálata

Es una de las torres más antiguas del mundo. Desde su parte más alta se obtiene una de las mejores vistas de Estambul. Su altura, 61 metros, no es lo que más llama la atención de sus medidas. Lo que resulta sorprendente es el diámetro y la anchura de las paredes.

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