París: dormir en una librería

Un proyecto hotelero rescata antiguas tiendas de la capital francesa para convertirlas en alojamientos. Los 2 primeros: una librería y un ultramarinos en Le Marais y Bastille

En 1919 se fundó Shakespeare and Company, la librería más famosa de París. Lo hizo con el ánimo de que escritores extranjeros y lectores encontraran en la capital francesa novedades en inglés y un lugar de reunión.

En 1962 la librería se trasladó a su ubicación actual, en el Barrio Latino, junto al Sena y a la sombra de Notre Dame.

Todavía hoy tiene una cama en la planta de arriba, tal vez como emblema de lo que fue durante años: refugio para todo tipo de escritores, trompetistas, noctámbulos y poetas sin obra que pernoctaron en ella, convirtiéndola por momentos en un hospicio digno de Dickens.

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Dormir en casas recicladas

Sirva este preámbulo para constatar que hoy, casi cien años después, a Shakespeare and Company le ha salido competencia en su faceta de albergue. Porque en París existe otra librería en la que se puede pernoctar, sea uno o no artista: La Librairie.

Se trata de uno de los dos alojamientos en funcionamiento de Paris Boutik, un nuevo concepto de hotel ideado por David Lecullier. Un proyecto que está dando mucho que hablar y que despierta admiración en clientes, basta con ver sus puntuaciones y comentarios en Internet, y en revistas especializadas de todo el mundo.

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La idea es restaurar establecimientos tradicionales que hayan quedado en desuso y convertirlos en alojamientos. Lecullier cuenta que para llevar a cabo la restauración de los espacios se ha contado con Aurélie Cattelain y Clément Karam, del estudio de diseño de interiores CKA y cuenta:

“Las tiendas de París forman parte del carácter de la ciudad, le dan personalidad, y nos disgusta verlas desaparecer. Decidimos reconvertirlas en suites conservando su esencia, para así revalorizar los barrios y proponer una experiencia parisiense única”

La Librairie

La librería de la Rue Caffarelli, una librería de viejo en el pasado, es un espacio a pie de calle muy acogedor. Se duerme y se vive en una gran biblioteca entre unos 4.500 libros. También hay todo tipo de servicios, máquina de café, fregadero, minibar gratuito… en un interior de 45 metros cuadrados pensado para hasta cuatro personas.

Bien equipado, con excelente colchón king, el espacio está completamente insonorizado y aislado del exterior gracias a un cristal y cortinas especiales para garantizar intimidad.

La Librairie se encuentra en el Marais alto, un barrio con reclamos constantes y clásicos de la gastronomía como el cuscús de Chez Omar, el colorista Marché des Enfants Rouges o el refinado Café Charlot, los tres en la Rue de Bretagne.

L’Épicerie

En el local de un antiguo ultramarinos de la coqueta Rue Parrot se sitúa L’Épicerie, resultado de otra renovación arquitectónica exquisita.

Mediante suelo acristalado y escaleras se unen la antigua cava con el resto del espacio creando un alojamiento dúplex. Se ha mantenido el espíritu original con una decoración que integra utensilios propios de un ultramarinos, como por ejemplo una báscula antigua y estanterías repletas de conservas y otros productos artesanos envasados.

El barrio, Bastille, es otro núcleo palpitante en el que conviene tener en cuenta el mercado de Aligre y sus alrededores.

  • Le Baron Rouge para comer ostras y charcuterie
  • En la Gare de Lyon se encuentra Le Train Bleu, restaurante abierto en 1901. Aquí se han rodado escenas de películas como Nikita, de Luc Besson, o Place Vendôme, de Nicole Garcia.

David Lecullier tiene previsto abrir otras cinco suites para 2019. Cuando se le pregunta por las localizaciones, solo dice una palabra: “Secret”.

Fuente: El País

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