Tasas turísticas: cuánto hay que pagar por dormir en Europa

Varias ciudades europeas imponen a los visitantes tasas turísticas que varían según la época del año y el tipo de alojamiento.

El aumento del turismo a escala mundial, la turismofobia de algunas ciudades, o los problemas surgidos en algunos entornos naturales, están teniendo consecuencias diversas que van más allá de las molestias a los vecinos.

En algunos casos, como por ejemplo en Barcelona, la llegada masiva de turistas está provocando la expulsión de los vecinos de los centros de la ciudad, ya que se han transformado las propiedades en  apartamentos turísticos. En otros casos, la destrucción de entornos de alto valor histórico o ambiental preocupa a todos.

Turismo masivo

Combatir los daños que esta masificación provoca no es tarea sencilla porque hay un fuerte choque de intereses: hosteleros y dueños de pisos de alquiler vacacional pueden verse perjudicados por una bajada del número de visitantes, mientras que los vecinos de las zonas más masificadas, o las asociaciones en defensa de algunas zonas naturales, reclaman una mayor regulación que proteja estos entornos.

La llegada intensa y continuada de visitantes ya ha dejado las primeras consecuencias en el entorno

En algunas partes de Tailandia, la llegada de un gran número de viajeros a través de embarcaciones ha destruido zonas ricas en coral, y algo similar ha sucedido en Bali, donde en los últimos años la creciente industria turística ha propiciado una rápida deforestación de los bosques.

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En España, los ejemplos más claros están en las grandes ciudades y en Baleares, donde diversos movimientos vecinales están organizados para luchar contra los alquileres turísticos y otras consecuencias de la llegada masiva de visitantes.

Algunos ayuntamientos y gobiernos autonómicos han establecido, como medida para intentar paliar los efectos negativos que el turismo puede ocasionar en las ciudades, una tasa turística que cada visitante tiene que abonar por alojarse en la ciudad, algo que también se hace en otras ciudades europeas, en las que además de la noche de hotel u hostal, hay que pagar un poco más por dormir.

Zonas más caras

Las zonas europeas con las tasas turísticas más altas son:

  • Mallorca
  • Ibiza
  • Menorca
  • Formentera
  • Barcelona
  • Roma
  • Berlín
  • Ciudades holandesas

Los valores varían según el lugar:

  • En Baleares se paga entre 1 y 4 euros por persona y noche
  • En Barcelona, entre 1,10 y 2,25 euros por persona y noche
  • En Berlín se debe abonar el 5% del coste del alojamiento por noche
  • En Holanda como en Berlín
  • En Roma el importe del impuesto sobre el turismo puede llegar a 7 euros la noche
  • En Praga el impuesto es de 0,58 euros por noche
  • En Split y Dubrovnik, se paga 1 euro, aunque en la ciudad croata de Split el precio puede variar según la temporada del año, la categoría del alojamiento o la edad del turista.

Menores: en muchas de las ciudades de Europa se establecen tasas más bajas e incluso no se cobra nada a los menores de 18 años.

Cuándo y dónde hay que pagar

En las ciudades en las que no se ha han estipulado cantidades variables para este impuesto, la cifra suele cambiar según el tipo de alojamiento en el que pase la noche el visitante.

Generalmente, según indican desde liligo.com, los hoteles de cinco estrellas tienen una tasa, los de cuatro otra y así hasta llegar a las pensiones, ‘hostels’ o ‘campings’, donde se aplica la tasa más baja.

En todos los casos el impuesto al turismo debe abonarse en el momento de hacer el ‘check out’ en los alojamientos, quienes son los encargados de cobrarlo y su pago, generalmente, deberá hacerse en efectivo.

Fuente: elconfidencial.com

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