Glorenza, la ciudad más pequeña de Italia

Esta pequeña ciudad es una joya medieval como casi no hay dos en la región alpina italiana.

Glorenza fue construida por el desafío de un conde a unos obispos. Tiene menos de 900 habitantes y es la ciudad más pequeña, no solo del Norte italiano, lo es de toda Italia. Su pequeño tamaño se contrapone con lo enorme que es en términos de belleza.

Historia de Glorenza

Todo comenzó con una disputa: durante siglos, los obispos de Coira llevaban la batuta en Val Venosta, tanto en lo religioso como en lo político.

que ver en glorenza

En algún momento, los condes de Tirol reclamaron esta región situada entre Merano y el Paso de Resia. Como el obispo no estaba dispuesto a ceder, el conde Meinhard II levantó en poco tiempo, en el año 1291, una ciudad en las narices del propio obispo: Glorenza.

glorenza

Aunque solo estaba compuesta por 30 casas, colocadas en fila en un solo callejón -la Laubengasse- la localidad tenía el derecho de establecer mercados y gozaba de muchos privilegios.

Glorenza se convirtió rápidamente en una ciudad floreciente, sobre todo gracias al comercio de la sal del valle del río Inn, del vino de Valtelina y metales de la Lombardía.