Selfie fatal en Machu Pichu: muere un turista al hacerse una foto al borde de un precipicio

Oliver Pats, un alemán de 51 años, se cayó mientras le hacían una fotografía en una zona prohibida para visitantes. La moda de las fotos extremas produce accidentes mortales en todo el mundo.

No hay nada más peligroso que un turista con ganas de inmortalizar su visita. En el caso de Oliver Pats, realmente la inmortalizó: siempre se recordará a los despistados visitantes del santuario de Machu Picchu, el caso de aquel turista alemán que decidió que era buena idea saltarse el cordón de seguridad que marcaba el itinerario y colocarse al borde de un abismo para que le hiciesen una fotografía.

El accidente se produjo al mediodía cuando el turista germano iba a ser fotografiado por otro miembro de la visita. Un vigilante del Santuario inca alertó enseguida a los miembros del equipo de rescate, que no pudieron hacer nada por el visitante.

La cantidad de accidentes derivados de imprudencias a la hora de tomar una selfie o compartir una foto extrema en las redes sociales no para de crecer.

Estadísticamente, la fiebre de fotografiarse con un móvil ha demostrado ser más peligrosa que nadar con tiburones: solo en la India, en dos años han muerto 19 personas mientras se hacían un ‘selfie’.

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