Indignante juego de millonarios: tiran un animal a una pileta desde un helicóptero

“Te lo tiro esta tarde”, fue la promesa. Horas después, el cordero muerto caía desde el aire a la pileta de la exclusiva casa de un empresario argentino en Punta del Este. La noticia dio la vuelta al mundo. Nos sumamos al repudio.
cordero helicoptero

Las imágenes no las tomó un testigo ajeno a la situación ni un amigo indiscreto: las tomó, entre carcajadas, el dueño de casa, el homenajeado por el horrible gesto de quien había prometido un asado con “delivery canchero”. Se ve clarito al animal cayendo a la piscina de una casa donde la situación no resultó del todo extraña: se grabó con total naturalidad y se compartió el chiste entre amigos como un chascarrillo más.

Quienes conocen a los empresarios saben que estas “bromas” son parte del asunto y que no fue la primera ni será la última. La prepotencia del dinero asume formas muy particulares en algunos rincones del mundo.

Todo ocurrió en Punta del Este, más precisamente en José Ignacio, donde tiene su casa el empresario Federico Alvarez Castillo. Tras la rotunda indignación que desató su comportamiento en ambas orillas del Río de la Plata, el dueño de Etiqueta Negra y otras marcas de ropa, su esposa y hasta la misma firma, salieron con comunicados distintos, casi contradictorios. Es más: se victimizaron y en uno de los mensajes dijeron “que su familia había sido víctima de un acto vandálico”, y que “todo habría comenzado como un chiste entre dos viejos amigos”.

“Me debés un cordero”, dicen ellos que Federico Alvarez Castillo le dijo a otro empresario amigo, también argentino. “Te lo tiro esta tarde”, le devolvió, y no era una metáfora: literalmente, el cordero fue tirado desde un helicóptero a la pileta.

Según se ve en el video viralizado que mostramos en esta nota, un cordero muerto cae en picada desde un helicóptero que sobrevuela la adinerada zona de José Ignacio, en las inmediaciones de Punta del Este, y se sumerge, con peso muerto, en una pileta de una casa particular.

Podría haber caído sobre el techo o encima de alguien… Y seguramente quienes hacen la limpieza tendrán que cambiar el agua de la piscina, algo costoso y con impacto ambiental.

Protagonistas de un juego macabro

¿Quiénes son las personas que protagonizaron semejante barbaridad? Uno de ellos, como dijimos, es el propietario de la casa en la que fue tirado el cordero, casa que comparte con su pareja, la modelo Lara Bernasconi. Es dueño de la marca de ropa Etiqueta Negra.

El otro, según coinciden todos los medios argentinos, sería el autor intelectual y quizás material del patético juego entre millonarios que extienden todos los límites para mostrar su inagotable poder, sería Eduardo “Pacha” Cantón.

Cantón es conocido por haber estado vinculado al ex banquero Marcos Gastaldi y a Alejandro Gravier, marido de la modelo Valeria Mazza, con quienes llevó a cabo varios proyectos inmobiliarios.

Además, el empresario fue relacionado con el ex asesor de Carlos Menem, Emir Yoma y con Laith Pharaon, hijo del magnate saudí Gaith Pharaon, constructor del Four Seasons, y señalado como responsable de delitos como “lavado de dinero” y “tráfico de armas”.

Pero las sombras financieras de este “señor” son lo de menos al lado de un hecho aún más grave: en febrero de 2012, Cantón navegaba rumbo a Carmelo cuando chocó con su lancha a otra embarcación. Como consecuencia del accidente, murieron una mujer y su hija de 2 años, que viajaban en la barcaza embestida por el empresario.

Las explicaciones del empresario no fueron suficientes para la familia de las víctimas, que cuestionó la actitud de Cantón al momento del accidente.

El video viralizado

La reacción de quienes tomaron las imágenes, que son quienes están dentro de la casa, no es de sorpresa; por el contrario, en el video se escucha una carcajada.

Álvarez Castillo dijo, en una breve declaración, que las imágenes fueron registradas por él y aclaró que no estaba al tanto de lo que estaba sucediendo. Su esposa, la modelo Lara Bernasconi, se refirió en el mismo sentido en redes sociales diciendo “nosotros somos las víctimas”.

El periodista uruguayo Marcelo Gallardo reconstruye con las siguientes palabras: “Un amigo le dijo ‘hagamos un asado y yo llevo la carne’, se subió a un helicóptero y, cual bombardero de la Segunda Guerra Mundial, apuntó a la piscina y lo tiró”.

De mínima, es curioso que ese “chiste” les parezca normal, sobre todo en una casa donde suele haber niños y muchos amigos dando vuelta.

Según contó a Buena Vibra alguien que frecuenta el lugar, “hacen esas cosas. Son chistes entre hombres, costumbres que vienen de otro países. Es horrible pero no es la primera vez que llegan a esos límites”.

Un fiscal tomó el caso de oficio e inició averiguaciones. Fuentes aeronáuticas coinciden en que la maniobra realizada es muy peligrosa y está prohibida. Y agregaron: “Es habitual que, durante el verano, haya personas –generalmente argentinos– que despeguen y aterricen en sus chacras para realizar trayectos cortos sin cumplir con las formalidades que prevé la ley”.

El dueño de la aeronave podría recibir fuertes sanciones y el piloto podría ser inhabilitado para volar al menos dentro del territorio uruguayo.

Como argentinos sentimos mucha vergüenza de lo ocurrido y lo repudiamos profundamente.

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