Murió Poldy Bird, la escritora que emocionó a muchas generaciones

Autora de “Cuentos para Verónica” y “Cuentos para leer sin rímel”, falleció anoche a los 76 años en la Ciudad de Buenos Aires.

La escritora argentina Poldy Bird, autora de “Cuentos para Verónica” y “Cuentos para leer sin rímel”, murió a los 76 años en la Ciudad de Buenos Aires, donde vivía, informaron sus familiares.

Poldy Bird ha publicado, desde 1969, veintidós libros, dos de los cuales han vendido, entre ambos, tres millones seiscientos mil ejemplares. Envueltos en portadas rosas o celestes -los dibujos de niñas o adolescentes o mujeres jóvenes se esfuman sobre un fondo de flores, espejos y enredaderas-, los textos de Poldy Bird suelen estar escritos de “tú”.

Uno de esos dos libros multivendidos es “Cuentos para Verónica”, escrito a raíz del nacimiento de su única hija, que la catapultó a la fama en 1969 y que emocionó a varias generaciones de madres y adolescentes por igual

“Esta es mamá Verónica, mamá que a va redescubrir el universo desde tus ojos nuevecitos. Mamá que te aprieta en sus brazos con un poco de miedo y una emoción tan grande que la hace temblar”, se lee en el primer cuento que Bird le dedicó a su hija.

Poldy Bird junto a su hija Verónica, en la decada del ’80

La vida de Poldy

Leopoldina “Poldy” Bird había nacido el 16 de diciembre de 1941 en la ciudad de Paraná, capital de la provincia argentina de Entre Rios. Pero vivió allí cuarenta y cinco días. Su padre, Enrique Bird Mosconi, sobrino del general Mosconi, militar, fue trasladado a Buenos Aires después del nacimiento de esa niña que llevaba el mismo nombre que la madre: Poldy.

“Nos llamamos Poldy las dos. Es un nombre muy común en Austria, y yo tengo ascendientes austríacos, franceses, irlandeses e italianos”.

Quedó huérfana de madre a los 8 años:

“Dicen que mi mamá corrió el tren y que se fue para abajo y golpeó con la cabeza en el andén. No sé si murió por el golpe o por el tren. Al día siguiente nos dijeron: “Mamita se fue al cielo”. Y yo me enojé un montón. Dije: “¿Cómo hace eso si tiene tres hijas que la están esperando?”. No la vi muerta. ¿Querés que te diga? Agradezco. Yo no me la acuerdo a mi mamá muerta. Después de eso nunca más nadie me arropó, ni… Ni ninguna de todas esas cosas. Mi mamá también era huérfana: mi abuela había muerto en un accidente de auto cuando mi mamá tenía 11 años”.

Con 16 años publicó un poema en el diario La Prensa, y otras colaboraciones en revistas como Maribel o Vosotras. Puesto que su padre era militar, su familia se estableció en Monte Caseros (Corrientes) por cuatro años durante el periodo de su escuela secundaria.

Se casó con Martín Renaud, a quien había conocido a los 17 años, y a los 20 tuvo su primera hija, Verónica. Allí comenzó a escribir la obra que la hiciera famosa, su libro Cuentos para Verónica se editó en 1969, y se convirtió en un éxito.

En 1971 publicó Cuentos para leer sin rímmel. Entre estos dos libros se vendieron, a lo largo de los años y las sucesivas ediciones, aproximadamente 3.600.000 ejemplares.

En 1980 el cuento Mamá de niebla fue llevado al cine con el título Días de ilusión, película dirigida por Fernando Ayala y protagonizada por Andrea del Boca.

  • Buena Vibra
  • Movida Sana
  • Por el Mundo

¡Hacete fan de
Buena Vibra!

Ayudanos a compartir notas que
hacen bien

¡Hacete fan!
¡Hacete fan de
Buena Vibra!

Ayudanos a compartir notas que
hacen bien

¡Hacete fan!