Cómo evitar pensar demasiado: 10 trucos mentales

Dar vueltas a nuestros pensamientos puede llevarnos a la confusión y pérdida de tiempo. Seguí estos 10 trucos para avanzar con confianza y tomar decisiones.
como evitar pensar demasiado

Muchas veces sucede que al momento de tomar una decisión sobre algo, nuestra mente nos juega una mala pasada. Pensamos demasiado las cosas, nos enroscamos dudando todo aún más y perdemos el tiempo llegando muchas veces a tomar determinaciones equivocadas.

Los líderes y triunfadores son personas que piensan, reflexionan y actúan sin pensarlo demasiado, solo lo necesario. Al reflexionar sobre alguna cosa que tenemos que hacer, no debemos gastar mucho tiempo, ya que esto nos llevaría a no poder avanzar y quedarnos estancados.

Hoy te damos 10 trucos mentales para no pensar demasiado las cosas y sentirte con ánimo y confianza para lograr lo que te propongas.

10 consejos para evitar pensar demasiado

1. No dudes tanto sobre las decisiones ya tomadas.

Después de haber tomado una decisión, es mejor dejar las cosas ahí, al menos hasta que surjan nuevas o mejores ideas. Pensar mucho después de haber decidido hará que siempre dudemos de las resoluciones que tomemos y que perdamos el tiempo reflexionando demasiado.

pensar demasiado

Podés leer: Las 5 mejores decisiones financieras que podemos tomar

2. Pensar demasiado no es sinónimo de resolver problemas.

Muchas personas piensan que estar horas y horas reflexionando un problema lo va a solucionar. Sin embargo, lo mejor que se debe hacer en estos casos es ir directamente, afrontarlo y evitar estar pensando todo el tiempo en ello. No tiene sentido pensar demasiado en algo si no se va a resolver.

3. Asumí un 90/10 para evitar pensar demasiado.

El 90% de lo que decidas debe venir de tu propia aceptación, siendo consiente y libre de pensar y actuar; mientras que el otro 10%, también importante, debe venir de la aceptación y opinión de otras personas.

4. Aceptá que tus pensamientos son positivos.

El problema que tienen muchos pensadores excesivos es que llegan a creer que, después pensar mucho siempre va a surgir algo malo, lo cual es totalmente erróneo. Siempre y cuando no hagas daño a los demás, debes saber y entender que muchos de tus pensamientos no son malos y te podrán llevar a buen puerto.

habitos para el exito

Podés leer: 8 hábitos para sentirse mejor y aumentar la felicidad

5. Pensar mucho no necesariamente te dará la razón.

Recordá que en muchos casos, no eres quien tiene totalmente la razón: estudiá bien las cosas que no conozcas perfectamente y reflexioná. Únicamente pensar no te va a dar la respuesta de nada que no conozcas. No malgastes tu tiempo pensando en algo que no sabes para evitar pensamientos vacíos.

6. Pensar demasiado no va a eliminar la incertidumbre.

Muchas veces nos encontramos con la duda de si algo será bueno o malo. Eso significa que podemos tener un poco de miedo e incertidumbre.

Es totalmente normal que esto suceda, especialmente a la hora de tomar decisiones difíciles. Tené en cuenta que no podés controlar todo y que, en algún momento, cuando no estés dando tantas vueltas, llegará la respuesta.

7. Evitá el “qué pasará si” por un “veamos qué pasa”.

La frase “¿Qué pasará sí?” es un muy buen sinónimo de desconfianza. Reemplazá por una más positiva como “veamos qué pasa” para ganar seguridad y evitar perder el tiempo reflexionando sobre cosas que no vas a poder resolver.

8. Jugá y divertite para no pensar.

La mejor estrategia para no pensar mucho es el juego, esto nos mantendrá ocupados y nos evitará tener que pensar mucho en cosas malas.

decidir con libertad

 Te puede interesar: Cómo alcanzar el bienestar emocional

También podés ir a caminar, correr, ir al parque o a cualquier lugar en el cual te diviertas y te sientas libre. Vas a ver como salir un poco a distraerte te ayuda a dejar de pensar demasiado y a centrar tu atención en tu bienestar.

9. Basta de pensar en las probabilidades de que algo malo ocurra.

En la mayoría de los casos, pensamos mucho porque creemos que algo que vayamos a hacer va a tener consecuencias demasiado negativas.

En ese momento tenés que preguntarte: ¿Qué posibilidad hay de que pase algo realmente malo? Vas a ver que en la mayoría de los casos no hay peligro alguno.

10. Diferenciá los tipos de pensamientos y evaluá el impacto de tus decisiones.

Cuando nos enfrentamos a situaciones peligrosas es importante ver qué impacto tendrá el hacer algo o no. En casos extremos es bueno que evaluemos lo que realmente puede pasar; sin embargo, para otras decisiones más cotidianas como visitar a un amigo o salir a comer afuera no deberíamos malgastar demasiado tiempo pensando que algo malo ocurrirá.