En Argentina, la muerte súbita de origen cardíaco se cobra 4 vidas por hora

Como todos la conocen, la “Muerte Súbita de origen Cardíaco” hace referencia a aquel episodio que ocurre de forma inesperada que se puede dar en personas sanas y/o en aquellas que pueden tener patología cardiovascular o factores de riesgo para tener enfermedad cardiovascular, como por ejemplo hipertensión arterial, colesterol alto, etc. Este término que todos hemos escuchado en algún momento hace referencia a un problema de la salud pública de escala mundial: para dimensionarlo, basta con saber que en el mundo mueren 17 millones de personas a causa de afecciones cardiovasculares y el 10 por ciento corresponde a muerte súbita, casos que suelen duplicar a los decesos por sida, cáncer de mama y de pulmón.

La muerte súbita de origen cardiaco se presenta cuando se produce una alteración eléctrica del corazón que lleva a una disfunción del corazón que lleva a la parada cardiaca. En general, ésta se debe a arritmias complejas (latidos no sincrónicos del corazón) que, en algunos casos, al ser detectadas a tiempo por personal entrenado pueden llegan a ser revertidas con maniobras específicas.

La muerte súbita de origen cardiaco en la Argentina es responsable de cuatro muertes por hora. Estos datos tan duros sobre esta patología llevó a que las principales sociedades de cardiología llamen a toda la comunidad a la capacitación en técnicas de RCP (Reanimación Cardiopulmonar) y uso de DEAs (Desfibrilador Externo Automático).

¿Por qué debemos capacitarnos en estas dos técnicas? La capacitación es de gran importancia porque hay evidencia científica que avala que al brindar lo antes posible la reanimación cardiopulmonar mediante “compresiones inmediatas efectivas” se le brinda al individuo la oportunidad de restablecer la circulación espontánea. De esta manera, testigos presenciales de una urgencia de este tipo (paro cardíaco súbito) deberían realizar RCP manual sin esperar a que lleguen los servicios médicos, para de esta manera incrementar la oportunidad de reanimación.

El fomentar la adquisición de desfibriladores externos automáticos (DEA) para espacios públicos de gran concurrencia, donde el flujo de personas sea considerable (escuelas, centros comerciales, gimnasios, oficinas, unidades habitacionales, etc.). Brindar una reanimación cardiopulmonar oportuna y contar con un DEA en un lapso no mayor a 3-4 minutos aumenta la oportunidad de salvar vidas hasta 60%.

Pero, en la Argentina, la “Ley 27.159: Muerte Súbita. Sistema de Prevención Integral”, promulgada en julio de 2015, sigue sin ser reglamentada para su cumplimiento en el ámbito de todo el territorio Argentino.

Los puntos más importantes que establece la ley están en sus primeros dos artículos que debemos conocer:

  • ARTÍCULO 1° — El objeto de la presente ley es regular un sistema de prevención integral de eventos por muerte súbita en espacios públicos y privados de acceso público a fin de reducir la morbimortalidad súbita de origen cardiovascular.
  • ARTÍCULO 2° — A los efectos de esta ley se considera:
    a) Resucitación cardiopulmonar (RCP): maniobras que se llevan a cabo sobre una persona en caso de detención de la circulación de su sangre y que están destinadas a la oxigenación inmediata de los órganos vitales;
    b) Desfibrilación: maniobras de RCP a las que se le incluye un desfibrilador externo automático —DEA—;
    c) Desfibrilador externo automático —DEA—: dispositivo electrónico portátil con capacidad para diagnosticar fibrilación ventricular o taquicardia ventricular, y en su caso, emitir la señal de alerta para la aplicación de una descarga eléctrica que restablezca el ritmo cardíaco normal;
    d) Espacios públicos y privados de acceso público: lugares públicos y sedes de lugares privados, cuyo volumen de tránsito y permanencia de personas se determinará de conformidad a lo que disponga la autoridad de aplicación en coordinación con las jurisdicciones;
    e) Lugares cardioasistidos: espacios que disponen de los elementos necesarios para asistir a una persona en los primeros minutos tras un paro cardíaco;
    f) Cadena de supervivencia: conjunto de acciones sucesivas y coordinadas que permiten aumentar la posibilidad de sobrevivir de la persona que es víctima de eventos que puedan causar la muerte súbita.

Debemos tomar conciencia de la importancia de la capacitación en RCP y uso DEAs, sabiendo que un minuto de demora en la atención significa un 10 por ciento menos de chances de sobrevida

Es clave entender que la muerte súbita de origen cardiaco es un evento que, teniendo el conocimiento, sin ser médico o profesional de la salud, se puede actuar y poder “Salvar una Vida”.
Aprender RCP es una acción solidaria, porque es una acción totalmente desinteresada para ayudar el prójimo. Ayudar a otros que ni siquiera conocemos. Nos hará mejores como sociedad si tomamos conciencia de que, al practicar las maniobras de reanimación, aumentamos entre 2 y 3 veces la probabilidad de sobrevida de los afectados.

No necesitamos ser médicos ni profesionales de la salud. Todos podemos sumarnos a esta cruzada cuyo único fin es ayudar a salvar vidas.

 

Por Alejandro Risso Vázquez, médico. Especialista en Terapia Intensiva y Medicina Crítica. Coordinador Medico de Terapia Intensiva Sanatorio Otamendi y Mirolli.

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