Criar a un niño con resiliencia y autoestima no es criar a un niño “fuerte” en el sentido clásico, sino a uno capaz de caerse, frustrarse y volver a intentarlo sin perder la confianza en sí mismo. En un mundo cada vez más exigente, cambiante y expuesto (emocional y digitalmente), estas dos habilidades se volvieron tan importantes como aprender a leer o a sumar.
La resiliencia no se enseña con discursos ni con frases motivacionales, y la autoestima no nace de decirles todo el tiempo que son los mejores. Ambas se construyen en lo cotidiano: en cómo los adultos reaccionan ante un error, en cómo se acompaña una emoción difícil y en qué mensajes explícitos (e implícitos) reciben cuando algo no sale como esperaban.
La buena noticia es que no hace falta ser un padre o madre perfecto para ayudar a desarrollar estas capacidades. Pequeños cambios en la forma de escuchar, poner límites, validar emociones y dar autonomía pueden marcar una diferencia enorme a largo plazo. Estos 11 consejos prácticos apuntan justamente a eso: criar niños seguros, flexibles y con recursos internos para enfrentar los desafíos de la vida.
Qué vas a encontrar en esta nota:
Cómo criar un hijo con resiliencia y autoestima
Aquí compartimos 11 consejos para criar a tu hijo con resiliencia y autoestima y ayudarlos a ver su belleza interior.

Moldea la resiliencia y una sana autoestima
Los niños están muy sintonizados con el estado de bienestar general de sus padres, quienes a menudo no ven lo mucho que los niños están prestando atención. De hecho, ellos usan a sus padres como modelo de comportamiento y como un espejo de sus propios sentimientos.
Así que si estás luchando con tu propia autoestima y la demostración de estas luchas es a través de tus palabras y acciones, lo más probable es que tus hijos también hagan lo mismo.
Nunca es demasiado tarde para construir tu autoestima y aumentar tu capacidad de ser un buen ejemplo para tus hijos
Participar en la psicoterapia, por ejemplo, es una excelente manera de obtener ayuda con los desafíos de la vida, incluyendo la crianza de los hijos, y para aumentar el amor por sí mismo.

Presta atención a tu forma de hablar y de escuchar a tu hijo
Analiza los criterios y etiquetas que dices a tus hijos para describir su carácter, ya que pueden repercutir en más de lo que crees. Por ejemplo, “Michael no comparte nada” puede ser interpretado por tu hijo como una declaración mundial de desaprobación, en lugar de la descripción de un comportamiento particular.
Por eso es mejor describir los comportamientos en el momento, en lugar de globalizarlos (por ejemplo, “Michael tenía dificultades para compartir su juguete con Marcos el otro día”).
Ayuda a tus hijos a expresar sus sentimientos y cambiar falsas creencias
Pide mucho a tus hijos que expresen sus sentimientos, tanto en situaciones de éxito y como en las desafiantes, para que se hagan expertos en reconocer y expresar emociones. Cuando escuches a tus hijos expresar creencias negativas sobre sí mismos (por ejemplo, “soy estúpido”), animalos a ver la situación de manera diferente (“¿Por qué dices que sos estúpido? Una mala calificación no significa que seas estúpido. ¡Tienes una gran cantidad de fortalezas también! “).

Reconoce la importancia del esfuerzo y la terminación en lugar del desempeño
Investigaciones demuestran que es más eficaz premiar el esfuerzo y la terminación de una tarea, en lugar de alabar a los niños por su desempeño en comparación con los demás. Uno quiere asegurarse de que sus hijos entiendan que son valorados por lo que son, no por cómo se desempeñan a la altura de otros niños.
Es por eso que se debe reconocer el potencial que tiene cada uno, a su propia manera. Si bien puede ser que presenten algún par de errores en determinadas tareas, lo importante es hacerles saber que todo se puede mejorar si uno se esfuerza.
Crea un ambiente seguro y cálido en el hogar
Un entorno familiar, un hogar que sea seguro y amoroso, y que tenga reglas y estructura establecidas, es esencial para la construcción de la resiliencia y autoestima en los niños.
Asegúrate de tener en cuenta las interacciones de tus hijos con otros chicos en la escuela y con sus grupos de amigos lo mejor que puedas, para garantizar que están seguros y protegidos con esas relaciones.
Múestrale con ejemplos propios que el fracaso es parte de la vida
Con el fin de aprender y desarrollarnos, tenemos que experimentar el fracaso en nuestras vidas. Los niños con alta autoestima toleran el fracaso y lo ven como una oportunidad para el aprendizaje y el crecimiento.

Deja que tus hijos tomen algunos riesgos y algunas decisiones
Aunque los padres puedan encontrar que es muy difícil dar un paso atrás y ver a sus hijos fallar, es imprescindible para el desarrollo de una autoestima saludable, permitir que tus niños tomen riesgos y posibilidades para que puedan desarrollar la confianza en sí mismos y en sus elecciones, y tener más habilidad al momento de resolver problemas. Además, ellos entienden que el fracaso y el éxito no son un reflejo de su valor.
Demuestra interés en ellos
También es muy importante prestar atención cuando los más pequeños que manifestarnos algo. Para eso es necesario escucharlos e interesarse por todas aquellas cosas que nos quieran compartir. Y para mejorar aún más la experiencia, uno puede hacerles preguntas sobre esos temas en específico y hacer que el hijo o hija sea participe fundamental en la conversación.
Haz que tus hijos participen en experiencias cooperativas
Es importante que los niños experimenten la cooperación y la colaboración a través de una serie de actividades como el voluntariado, deportes de equipo (especialmente las que hacen hincapié en el trabajo en equipo), la música y el arte, y campamentos.
Enseña a tus hijos a ser críticos de los medios de comunicación
En lugar de la absoluta prohibición o limitación a la exposición del niño a los medios sociales (que a menudo hace que quieran ver más), ayudales a ver a los medios de comunicación y publicaciones en Internet con un ojo crítico para que aprendan a entender con eficacia la forma de gestionar la información y los mensajes que están siendo dados.

Recuerda que el amor es incondicional
Debemos saber que cada acción que los padres hagan frente a sus hijos, será repetida por los más pequeños. Es por eso que, demostrando amor y cariño con muestras de afecto cotidianas, les damos a entender que son valorados, queridos, respetados y tenidos en cuenta. Esto le permitirá desarrollar las bases de su autoestima y su trato propio de la mejor manera posible.
Al hablar de incondicional, nos queremos referir que los padres deben asegurarse de que sus hijos sean conscientes y experimenten ese amor hacia ellos sin importar qué pase. Al mismo tiempo, es fundamental dejarles bien en claro que todo ese amor paternal que uno pueda sentir es y será siempre sin barreras ni limitaciones.

Si te preocupa que tu hijo tenga problemas con su autoestima, tenéen cuenta el ver a un psicoterapeuta para ayudar a construir su repertorio de habilidades para hacer frente a los retos que enfrentan, y fomentar las auto-creencias positivas que aumenten su autoestima.
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