Canícula en España: qué es y cómo proteger a niños y mayores del calor extremo

Qué es la canícula en España y qué cuidados necesitan niños y adultos mayores para evitar deshidratación y golpes de calor
Mujer asistiendo a una adulta mayor afectada por el calor extremo mientras una niña sostiene una botella de agua en una plaza de España

El periodo más caluroso del verano exige especial precaución con bebés, menores y personas mayores. La hidratación frecuente, una vivienda fresca y evitar las horas centrales del día son medidas básicas para reducir el riesgo.

La segunda mitad de julio suele coincidir en España con los días más duros del verano. Las temperaturas se mantienen elevadas durante horas, las noches apenas refrescan y el organismo tiene más dificultades para recuperarse. Es el periodo conocido popularmente como canícula.

Aunque no comienza exactamente el mismo día todos los años ni constituye una categoría oficial de alerta meteorológica, el término se utiliza para denominar la fase estadísticamente más cálida del verano, situada habitualmente entre mediados de julio y mediados de agosto.

Este año, además, la Agencia Estatal de Meteorología considera muy probable que las temperaturas medias de julio, agosto y septiembre se sitúen por encima de los valores habituales en toda España.

El calor afecta a toda la población, pero no de la misma manera. Los bebés, los niños pequeños, las personas mayores, quienes viven solos y los pacientes con enfermedades crónicas presentan un riesgo mayor de deshidratación, agotamiento y golpe de calor.

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Por qué niños y mayores son más vulnerables

Los niños, especialmente los bebés, regulan peor su temperatura corporal y dependen de los adultos para beber, buscar sombra o retirarse de un lugar caluroso.

En las personas mayores, la sensación de sed puede aparecer más tarde o ser menos intensa. También pueden tener menor capacidad para adaptarse al calor, problemas de movilidad o enfermedades cardíacas, renales, respiratorias y metabólicas que se agravan con las temperaturas elevadas.

El Ministerio de Sanidad incluye entre los grupos de especial riesgo a bebés, menores, embarazadas, personas mayores y pacientes con enfermedades que pueden empeorar por el calor, como cardiopatías, insuficiencia renal, diabetes, hipertensión, obesidad o demencia.

La medicación también puede influir. Algunos tratamientos alteran la sudoración, la tensión arterial, el equilibrio de líquidos o la respuesta del organismo al calor. No deben suspenderse por cuenta propia, pero conviene consultar al médico o al farmacéutico si existen dudas.

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Beber antes de tener sed

La hidratación es una de las medidas más importantes. Sanidad recomienda beber agua y líquidos con frecuencia, incluso cuando no se siente sed, y limitar el alcohol y las bebidas con mucha cafeína, azúcar o estimulantes.

En el caso de niños y personas mayores no basta con dejar una botella cerca. Es recomendable ofrecer agua varias veces durante el día y comprobar que realmente beben.

También ayudan las comidas ligeras y ricas en agua, como frutas, verduras, ensaladas, gazpachos y sopas frías. Las comidas copiosas y muy calientes aumentan el esfuerzo que necesita el organismo para regular su temperatura.

Cómo mantener la casa más fresca

Durante las horas de mayor insolación conviene bajar persianas, extender toldos y cerrar las ventanas expuestas directamente al sol. La vivienda debe ventilarse durante la noche y a primera hora de la mañana, cuando la temperatura exterior es más baja.

Los ventiladores pueden aliviar la sensación de calor, pero cuando la temperatura del ambiente es muy elevada quizá no sean suficientes. En esos casos, puede ser necesario utilizar aire acondicionado o pasar algunas horas en espacios climatizados, como bibliotecas, centros comerciales o centros públicos.

Las duchas templadas, los paños húmedos y la ropa ligera, holgada y transpirable también ayudan a enfriar el cuerpo.

Evitar el sol en las horas centrales

Los paseos, los juegos al aire libre y el ejercicio deben trasladarse a primera hora de la mañana o al final de la tarde.

Durante las horas centrales del día es preferible permanecer en lugares frescos, reducir la actividad física y evitar exposiciones prolongadas. Al salir, se recomienda utilizar ropa clara, sombrero o gorra, gafas de sol y protector solar.

Los menores no deben permanecer dentro de un coche estacionado, ni siquiera durante unos minutos o con alguna ventanilla abierta. La temperatura interior puede aumentar rápidamente y provocar una emergencia grave.

La misma precaución se aplica a personas mayores dependientes y mascotas. Las autoridades sanitarias insisten en no dejar a nadie dentro de un vehículo expuesto al sol.

Síntomas que no deben ignorarse

El agotamiento por calor puede producir:

  • Sudoración intensa.
  • Debilidad o cansancio.
  • Dolor de cabeza.
  • Mareos.
  • Náuseas.
  • Calambres.
  • Piel pálida o húmeda.

Ante estos síntomas hay que detener la actividad, llevar a la persona a un lugar fresco, ofrecer líquidos si está consciente y enfriar el cuerpo con agua o paños húmedos.

El golpe de calor es más grave. Puede presentarse con temperatura corporal muy alta, piel caliente, confusión, desorientación, pérdida de conocimiento, convulsiones o comportamiento extraño.

En esa situación se debe llamar inmediatamente al 112, trasladar a la persona a la sombra o a un ambiente fresco y comenzar a enfriarla mientras llega la ayuda. No se deben administrar líquidos a una persona inconsciente o con dificultad para tragar.

Vigilar a quienes viven solos

Durante los episodios de temperaturas extremas es importante llamar o visitar con frecuencia a familiares y vecinos mayores, especialmente si viven solos, tienen poca movilidad o no disponen de aire acondicionado.

No hay que esperar a que pidan ayuda. Conviene comprobar que la vivienda no esté demasiado caliente, que tengan agua disponible, que estén comiendo y que no presenten mareos, confusión o debilidad.

El Ministerio de Sanidad mantiene activo durante los meses cálidos un plan nacional que establece niveles diarios de riesgo para la salud según la temperatura prevista en cada provincia y zona de meteosalud.

La canícula forma parte del verano español, pero sus efectos no deben normalizarse. En niños y adultos mayores, una deshidratación o un golpe de calor pueden avanzar con rapidez.

Anticiparse, adaptar las rutinas y mantener una vigilancia cercana puede evitar una urgencia.

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Georgina Elustondo Periodista. Emprendedora. Comunicación corporativa, SEO, marketing de contenidos. Fundadora y directora de Buena Vibra Contenidos.
Georgina Elustondo

Editora y directora

Georgina Elustondo es periodista y emprendedora argentina, especializada en SEO, AIO y growth hacking aplicados a medios digitales. Con más de 30 años de experiencia —incluyendo una extensa trayectoria en Clarín— diseña y escala proyectos editoriales con enfoque en performance, audiencias y monetización. Desarrolla estrategias de contenido, marketing y comunicación basadas en datos, orientadas a resultados medibles y crecimiento sostenido. Produce y lidera contenidos en español sobre viajes, tendencias, estilo de vida, autos y actualidad internacional, con alcance en Estados Unidos, España, México y América Latina.