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Cómo funciona un deshumidificador y para qué sirve

Es un aparato que ayudar a reducir la humedad del aire en los ambientes. Es genial para quienes sufren alergias o asma y ayuda a combatir el calor pegajoso.

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Hay lugares donde el nivel de humedad en el ambiente es muy elevado y termina afectando la pureza del aire y la ventilación de los hogares, y por ende, la calidad de vida de quienes los habitan. En esos casos, podemos recurrir a un aparato relativamente sencillo y económico que resuelve el problema en pocos minutos: enterate qué es y cómo funciona un deshumidificador y evaluá sumarlo como aliado cuando el clima te juegue una mala pasada.

No es un problema menor: el exceso de humedad en la casa, además de ser molesto, puede ser perjudicial para la salud, especialmente para personas que sufren asma, problemas respiratorios o enfermedades en la piel o huesos. Comprando un deshumidificador de ambiente podemos recuperar una calidad de aire agradable y, sobre todo, saludable.

Qué es un deshumidificador

Para el que sabe poco sobre el tema, empecemos por aclarar qué es un deshumidificador de aire. Se trata de un aparato de climatización que elimina la humedad del aire del lugar donde está ubicado, y lo hará con mayor o menor eficacia según su potencia y los metros del ambiente.

Además de reducir la humedad relativa del aire, mantiene el porcentaje de humedad de manera controlada y constante, brindando un ambiente mucho más confortable y saludable. A su vez, como la humedad impacta en la sensación térmica, con un deshumidificador hace que pasemos menos calor en verano y menos frío en invierno.

Cómo funciona un deshumidificador

La presencia del agua en el aire se denomina “humedad relativa” o HR. El aire, por regla general, dentro de su composición incluye el vapor de agua. La humedad relativa es la proporción de vapor de agua actual sobre la capacidad máxima que puede contener el aire a cierta temperatura.

Lo que hace un deshumidificador es absorber el aire húmedo y hacerlo pasar por una zona fría. En esa bobina refrigerada el agua que contiene se condensa y se acumula en un depósito, que se debe de vaciar periódicamente. Luego, antes de salir del aparato, el aire limpio y seco pasa esta vez por una zona caliente -el condensador- donde recupera la temperatura pero ya sin humedad.

Cuándo usar un deshumidificador

El valor de humedad relativa para un ambiente óptimo debe ser entre 40% y 55%. Si la cifra es superior, este aparato puede ser un gran aliado de tu salud y de la “salud” del hogar, ya que altos niveles de humedad generan daños en la propia vivienda (afectan la pintura, provocan la aparición de moho, levantan el parquet, etc.).

Bajando los niveles de humedad, ayudás a mantener la salud estructural de tu vivienda, protegiendo a los materiales de la degradación por descomposición, corrosión y oxidación, algo que también afecta al mobiliario, a los electrodomésticos y a las telas, las cortinas, los libros, etc.

Algunos consejos sobre cuándo usar este aparato:

  • Es aconsejable utilizar un deshumidificador cuando la humedad relativa de nuestra casa o lugar de trabajo es superior al 50-55%.
  • También si sufrimos problemas respiratorios, asma, enfermedades óseas o alergias, pueden ser un muy buen aliado, ya que los ácaros y mohos no se pueden reproducir con tanta facilidad, eliminando también los consiguientes malos olores que se derivan de ellos. Es más: es interesante saber que hay algunos modelos con esterilizador, que suman la función de “limpiar” y mejorar la calidad del aire.
  • Si vemos signos de que en nuestra casa hay exceso de humedad: manchas de moho, olor a humedad al entrar, etc. El aparato evita la condensación de agua en las paredes y evita que se forme moho.
  • Algo a tener en cuenta es que no conviene usar el deshumidificador para dormir, porque al estar en funcionamiento muchas horas el aire se puede resecar en exceso y nos levantaremos con sequedad en la boca. Podemos encenderlo un rato y apagarlo cuando nos vamos a dormir.

Qué deshumidificador elegir

Elegir el aparato ideal para nosotros puede ser complejo. Es clave atender diferentes aspectos:

  • Tamaño del ambiente donde lo vamos a poner.
  • Cantidad de litros que pueda extraer.
  • Tamaño: es importante tener en cuenta que, de por sí, estos aparatos son muy voluminosos.
  • Consumo eléctrico: puede variar mucho según los modelos. Es importante comprar una marca moderna, que tenga cualidades ecológicas de bajo consumo. De todos modos, cuanto mayor sea la humedad relativa y la temperatura, más gasto energético tendrá. Es decir: dada la diversidad de modelos, sistemas, capacidades y potencias, el gasto energético vendrá determinado por el sistema escogido y las condiciones en las que deba trabajar el aparato.
  • Las marcas más recomendadas en el mercado argentino son: Ivation, Deshu, Pure, Zentronic, Airquality, entre otras.

Deshumidificador o aire acondicionado

Es claro que son dos aparatos con funcionalidades diferentes: el deshumidificador sólo baja el nivel de humedad y el aire acondicionado tiene como función principal enfriar o calentar, si es frío/calor. El punto de unión entre ambos es que la mayoría de los aires tienen la función de deshumidificar.

Las ventajas de estos aparatos menos conocidos es que no necesitan ningún tipo de instalación y pueden ser portátiles, ya que suelen contar con unas ruedas para facilitar su desplazamiento. Además, su consumo energético es mucho menor.

Lo que puede resultar un poco molesto es que hay que vaciar periódicamente el deposito donde se va acumulando el agua que se condensa, y también que algunos son un poco ruidosos.

El deshumidificador del aire acondicionado

La mayoría de los equipos de aire acondicionado dispone de una función de deshumidificación que, básicamente, elimina el vapor de agua presente en el aire por condensación. En general podemos accionarla con el botón “Dry” (seco) del control remoto, y el símbolo suele ser una gota.

La opción Dry no consigue bajar la temperatura al mismo nivel que el botón “cool” (frío), pero es altamente eficaz a la hora de disminuir la humedad del ambiente. De esta manera, también logra refrescar el lugar de manera indirecta, ayudándonos a combatir el calor pegajoso.

Cómo elegir un aire acondicionado: claves para comprar bien

Para mantener un ambiente con un nivel óptimo de humedad, se recomienda cerrar las puertas para que el aire fresco no se desperdicie en pasillos o habitaciones que no se usan. También se debe cuidar que las ventanas estén bien cerradas para que el aire caliente no entre y la pesadez vuelva a afectar.

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