Un mendocino de 17 años viajó a EEUU gracias a su pasión por la ciencia

Gaspar es un ejemplo de perseverancia, motivación y ganas de superarse.

Gaspar Derisi tiene 18 años y fue becado en el 2017 para participar en el Campamento Nacional de Ciencias Juveniles en Estados Unidos, y para este año siguen los desafíos.

Vive en un un pequeño pueblo llamado Colonia Colmer, que está a 40 kilómetros de San Rafael, en la provincia de Mendoza.

Actualmente cursa quinto año en el colegio Del Carmen y es el más chico de tres hermanos. Aunque Gaspar es oriundo de El Bolsón, Río Negro, desde hace 10 años que su familia decidió instalarse en esta provincia.

Entre sus hobbys siempre se destacaron los deportes y el arte. Desde que era muy chico, cuando no estaba en el colegio, pasaba gran parte de su día en el club. Así recorrió muchas provincias argentinas junto al equipo de handball de San Rafael, haciendo giras y torneos que lo llenaron de experiencias.

Además de eso, Gaspar es un excelente alumno, siempre interesado por las innovaciones, la ciencia y la matemática. Es abanderado de su escuela y en varias ocasiones se presentó para diferentes tipos de concursos para competir con chicos de otras regiones.

El año pasado fue seleccionado para participar de un campamento de ciencias en Estados Unidos llamado National Youth Science Camp.

El NYSC, por sus siglas en inglés, es un campamento de educación científica que se realiza todos los años en West Virginia o Virginia Occidental. La primera vez que se lo llevó a cabo fue en el año 1963, realizándose como una celebración a la juventud y a la ciencia.

El campamento se realiza en el verano estadounidense y es para aquellos chicos y chicas que hayan terminado la escuela secundaria o estén por terminarla. Entrar allí y quedar seleccionado no es tarea sencilla, ya que sólo pueden participar dos estudiantes de cada estado de los Estados Unidos. De los demás países latinoamericanos que participaron la lógica de selección es parecida: sólo fueron al campamento de ciencias los dos mejores de cada país.

Gaspi, como le dicen sus familiares más cercanos o Chispa, por su personalidad que lo caracteriza, es el ejemplo de curiosidad, motivación y esfuerzo.

Cuando la directora del colegio al que asiste le comentó acerca de la propuesta del NYSC no lo dudó ni un minuto. Investigó, se formó y ahí se dió cuenta cual era su objetivo: ir al campamento de ciencias a representar a la Argentina con solo 16 años. El campamento transcurrió en los meses de junio y julio del 2017, y él cumpliría 17 años recién en el mes de agosto.

Para poder participar, ¨todos los interesados debían inscribirse y mandar su experiencia en relación a la ciencia, como si fuera un curriculum¨, cuenta Gaspar. Además, debe indicarse el promedio general en la escuela y una serie de preguntas acerca de los gustos e intereses de cada potencial participante. ¨Lo que buscan es chicos interesados y motivados por las ciencias, no tanto chicos con promedio 10, aunque si influye¨ continúa explicando.

NYSC

Ahí ya venía la primera selección. Entre todos los jóvenes del país que se inscribieron y decidieron probar suerte, Gaspi quedó seleccionado para la siguiente etapa que consistía en un llamado telefónico, a modo de entrevista, para tener un intercambio más personal con cada uno de los jóvenes. Etapa que también superó. Pasadas las dos semanas, lo volvieron a llamar para contarle que había sido becado para poder realizar el viaje, que al comienzo empezó como un juego, y luego se convirtió en su sueño y desafío.

La beca consistía en aéreos desde San Rafael hasta Buenos Aires, donde se quedó tres días y luego aéreos desde la capital del país hasta USA. ¨La embajada estadounidense se encargó del resto de los traslados hasta los aeropuertos, también de todo lo referido a los papeles como formularios, la tramitación de la visa y pasaporte, así como también una visita guiada por Buenos Aires, alojamiento, comidas y todo lo que puedas imaginarte¨ siguió relatando.

¨Era la primera vez que viajaba en avión y que salía del país¨ continuó Gaspi, quien viajó junto a Mariana, otra chica que fue seleccionada. Ella es de Buenos Aires y se conocieron antes de emprender la gran aventura. Para ella también era todo nuevo: ¨nos mandaron por primera vez a un aeropuerto internacional, siendo el segundo más grande del mundo, el de Atlanta¨.

Ese mismo día cuando aterrizaron fueron al campamento Pocahontas, donde pasarían los 25 días siguientes. Era ¨un lugar verde, hermoso, enorme, lleno de montañas¨. Gaspi cuenta que se sintió como si estuviera en familia, ya que las cabañas en las que se alojaron eran compartidas, con chicos de su edad, que apenas se vieron y ya había ¨onda¨.

NYSC

En el campamento la cantidad de jóvenes y experiencias fue única. Se hizo amigos de chicos de otros países como Brasil, Chile, Costa Rica, Trinidad y Tobago, Bolivia, Ecuador, México, además de los nativos.

Respecto de las actividades, tuvieron dentro y fuera del campamento, que por lo general eran actividades deportivas. ¨Yo participé de una actividad de ciclismo que fueron dos días y una noche, acampamos afuera, a varios kilómetros de Pocahontas¨.

Además, tenían clases de investigación científica, que eran dictadas por ex alumnos del campamento.

El campamento hizo mucho hincapié en direct studies, que ¨eran como materias de la escuela. Tenían diferentes temáticas y uno podía elegir, por ejemplo, entre matemática, biología, biología marina, robótica, química, etc. Esto tenía contenido teórico, era como una clase común. Yo opté por metafísica¨. Gaspar cuenta que al principio le costaba un poco entender el idioma, pero que después de unos días ya se acostumbró al vocabulario específico y se podía soltar más.

NYSC

¨La experiencia estuvo re linda, lo volvería a repetir una y mil veces. Esta bueno porque te deja contactos, puedo volver como coordinador e incluso me pagan un sueldo por eso.. También te quedan contactos de la embajada y de distintos científicos. Es una experiencia muy bonita¨

Como si esto fuera poco, las buenas noticias siguen para el joven que ahora ya tiene 18 años y está transitando los últimos meses de la escuela secundaria. Gracias a la experiencia en el campamento de ciencias, este año se ganó una beca que le cubre los gastos y trámites, como exámenes, cartas de presentación, etc. para presentarse como becario en una universidad de Estados Unidos.

El 8 de septiembre va a rendir el primero de los últimos cuatro exámenes, entre ellos física y matemática y dependiendo del resultado de los mismos es que se le darán opciones para aplicar a 4 universidades que él elija, en donde deberá concursar.

¨Mi objetivo es sacarme la mejor nota posible y que me den una beca allá, si sale todo bien me voy a estudiar la carrera universitaria allá y vengo recién cuando me reciba¨ cuenta.

Todos vamos a estar pendientes de ese resultado y del gran futuro que le espera a Gaspar.

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