Cómo empezar a ahorrar para comprar una casa

Algunos expertos sostienen que comprarse una casa propia es algo que, visto en detalle, es financieramente improductivo ya que gastamos más plata en la compra que lo que podríamos gastar si pagamos un alquiler mensual y el resto del dinero que implicaría esa inversión lo ponemos en un plazo fijo generando interés.

Sin embargo, hay otros aspectos más allá de los puramente económicos que,  tienen incidencia directa en nuestra calidad de vida y por lo tanto en nuestra productividad y generación de ingresos.

El sueño de la casa propia no solo responde a decisiones de inversión sino que tiene que ver cuestiones propias del imaginario cultural y también con una sensación de comodidad que permite asentarse y desde allí reorganizar la dirección de las finanzas personales.

Hay muchas formas en las que se puede ahorrar para cumplir con el sueño de la casa propia antes de llegar a los 40. Pero muchos de los que buscan comprar su primera vivienda subestiman la cantidad de dinero que necesitarán para adquirir esa casa ansiada. Será  un camino largo y a veces tedioso. Y no se trata solo de ahorrar sino de aprender a ser ordenados y eficientes con nuestro dinero.

Pero cómo cuanto antes comencemos a estructurar nuestra economía para alcanzar ese fin más cerca estaremos de conseguirlo, hoy BuenaVibra acerca algunos consejos para alcanzar ese objetivo:

  1. Conseguir un departamento o casa más barata:

Suponiendo que alguien está viviendo en una casa o departamento, considerar la opción de mudarse a uno más pequeño o uno en un barrio más barato es algo que permitirá ir generando mensualmente un ahorro. Esto funciona particularmente bien si uno es soltero o vive con alguien pero no tienen hijos.

Mejor aún sería que viva con sus padres durante un año, claro que solo si colabora con los gastos de la casa y con el mantenimiento propio de alimentos y gastos extras. No hacerse responsable de esos menesteres sería una falta tan grande de responsabilidad que solo perjudicará en un futuro las finanzas cuando haya que afrontar esos gastos.

  1. No gastar las ganancias extraordinarias:

Todos los ingresos extras, como un bono de la empresa donde uno trabaja o un reembolso de impuestos  o alguna otra suma inesperada de dinero debemos ahorrarla, por mucho que queramos darnos un gusto. Podemos invertir ese dinero en algún bono seguro o colocarlo en un plazo fijo. La idea no es invertir a riesgo ese dinero para generar mayores beneficios sino ir a seguro para que su valor no se deprecie y podamos llegar a nuestro objetivo.

  1. Asumir un trabajo a tiempo parcial:

El esfuerzo puede ser considerable, pero el resultado lo amerita. Uno puede conseguir un trabajo extra y poner todo lo que reciba de pago en el fondo de ahorro para la casa. Claro que la mejor opción sería ser un trabajador freelance a partir de una habilidad laboral que ya posea. No sólo hay que buscar maneras de ahorrar, sino también maneras de ganar.

  1. Ahorrar en pequeñas cosas:

No tiene sentido reducir gastos de modo tal que la vida se vuelva un tormento aburrido y estéril pero si hay cosas de las que uno puede prescindir sería bueno inmediatamente dejar de gastar dinero en ellas.

Lo ideal es ponerse metas cortas para poder cumplirlas y luego si se puede renovarlas. Es mucho más difícil decir que uno va a dejar de tomar 2 tazas de café con amigos o el postre después de cenar durante un mes que ponerse ese objetivo por un año. Que en vez de dos tazas sea solo una, pero no ninguna. Las salidas con amigos después del trabajo o cualquier tipo de recreación es fundamental, porque abandonar eso tornaría nuestra vida miserable y la casa que anhelamos perdería todo sentido.

  1. Recortar los gastos sustanciales:

Otra vez, recordemos que esto es por un tiempo y no para toda la vida. Ir caminando al trabajo en lugar de en auto y luego en el mismo auto al gimnasio a caminar en la cinta es una pérdida de dinero tanto en combustible como en centros de entrenamiento superflua en este momento de la vida de una persona. Obtener un plan de teléfono celular más barato, reducir las prestaciones del servicio de cable. Nadie quiere decirlo en voz alta, pero la mayoría de la gente tiene un montón de lugares donde recurrir para reducir o eliminar gastos.

  1. Incorporar hábitos saludables de finanzas personales:

Saber cuanto gastamos mensualmente y en que lo hacemos nos permitirá tener bien claro donde podemos eliminar gastos innecesarios y llegado el caso como reordenar nuestras finanzas. Armar por ejemplo una planilla de Excel para llevar registro de nuestra contabilidad es algo muy conveniente. Al tratarse de una planilla personal, cada uno debe confeccionarla como le resulte más cómodo, pero allí debe quedar registrado:

A- Ingresos y procedencias de ingreso: Ya sean ingresos por trabajo en relación de dependencia, free-lance, los intereses o beneficios de inversiones que uno tenga y genere (tal cómo dijimos en el punto 2) los ingresos deben estar debidamente clasificados y registrados mes a mes.

B-Gastos: separados en fijos (los gastos que hay que realizar indefectiblemente todos los meses) y excepcionales (aquellos gastos inesperados que no forman parte de los fijos).

Es probable que constantemente nos hagamos el replanteo consabido considerando si obtener la casa es mejor que nuestra comodidad en el corto plazo. La respuesta está en cada uno, pero sin duda desde el momento en que alguien considera la opción de comprarse una casa deberá dejar de lado algunas cosas para llegar a su objetivo.

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