“Gato”, un término que se usa para insultar, ¿qué significa?

¿Qué significa el insulto “gato”? ¿De dónde viene? El término hoy tiene un uso extendido. De hecho, hasta es utilizado para descalificar al presidente de la Argentina Mauricio Macri.

Durante la década del 30, en Buenos Aires, era común ver en la puerta de los teatros de revista a señores ataviados con sus mejores galas y cargados de regalos, que buscaban la compañía de las actrices, cantantes o bailarinas. En la versión más ingenua, si la dama en cuestión aceptaba el trato, empezaba una larga expedición por bares, restaurantes y locales nocturnos, que configuraba una relación ganador-ganador para ambas partes; ella se hacía pagar los copetines y él se mostraba en público con una mujer deseada, generando la codicia de sus pares.

A estos señores se los empezó a llamar “gatos”, y aunque recientemente descubrimos que “gauchada” viene de gaucho, este gato no refiere al mamífero felino, sino al que “gatilla”, que en buen lunfardo, es quien paga.

Con los años, el término fue pasando de quienes pagaban a quienes eran pagados y después, su consecuente asociación a la prostitución

En el lenguaje carcelario, que se nutre del lunfardo, por la necesidad inicial de cifrar los mensajes, se adoptó el término rápidamente, adecuándolo a las necesidades.

En la “tumba”, el “gato” es el “mulo” del “poronga” de la “ranchada”, es decir que es el sirviente del jefe del pabellón

El “gato” ejerce una autoridad prestada ante los demás, que paga con su servilismo ante el jefe, que a su vez, deja en claro todo el tiempo y frente a todos, quién es el jefe y que el respeto requerido para con el “gato”, es en realidad, para con él. El “gato” es el que recauda para el jefe y su bienestar recae en la eficacia de su acción, por lo tanto, es muy celoso e impiadoso en su trabajo.

El “gato” por sobre todas las cosas, desprecia al que está en inferioridad de condiciones y admira a quien lo utiliza.

El “gato” no es un esclavo que quiere ser libre, es un esclavo que anhela ser esclavista. Lo más ajeno a un “gato” es la solidaridad

El lunes 16 de mayo, en Calilegua, a casi un kilómetro de Libertador General San Martín, provincia de Jujuy, Luis Llanos fue detenido por gritarle “gato” al Presidente Mauricio Macri y un delincuente que fue condenado a perpetua por un crimen, durante el juicio amenazó al fiscal y le dijo “gato”. la consecuencia fue que le abrieron otra causa.

Cuidado entonces cuando decimos “gato”.

Sumate a la conversación

  • Buena Vibra
  • Movida Sana
  • Por el Mundo

¡Hacete fan de Buena Vibra!

Ayudanos a compartir notas que hacen bien

¡Hacete fan!

¡Hacete fan de Buena Vibra!

Ayudanos a compartir notas que hacen bien

¡Hacete fan!