Etapas y ceremonias a cumplir para ser Geisha

Antes de la Segunda Guerra Mundial, las maikos (aprendices de geishas) normalmente venían de familias pobres, ya que la profesión de geisha era la única posibilidad que tenían de subsistir. Hoy en día, estas mujeres escogen la profesión libremente sin ningún tipo de obligación.

Debido a la miseria y hambruna que había en esa época, las niñas eran vendidas a las Okiyas -casas donde vivían todas las Geishas- bajo la tutela de una Geisha anciana, a la que llamaban Okaasan (madre en japonés).

La niña vendida adquiría una “deuda” con su compradora, que pagaría con el dinero que ofrecerían por ella, los hombres que solicitaran sus atenciones cuando se convirtiera en maiko y más tarde en Geisha. A partir de allí, formaban parte del grupo de aprendizaje para ser Geisha, y en esta etapa la futura Geisha es conocida bajo el nombre de Shikomi. Al principio la Shikomi, realizaba tareas de servicio, y su formación se iniciaba con clases de canto, baile, modales, ikebana y ceremonia del té, pero también era importante que tuviera educación, por lo tanto asistían al colegio.

Cuando la Shikomi alcanzaba la edad de 15 años, era ascendida a ser maiko, que es la que antecede a la Geisha. Éste es el día más importante y especial, y se realiza una ceremonia preparatoria para su nombramiento.

La Shikomi debe encontrar una oneesan (hermana mayor en japonés), la cual será de ahora en adelante su tutora.

La nueva maiko, recibe un nombre nuevo dado por su oneesan-Gueisha, quien se convierte en la guía, confidente, protectora, supervisora, y tutora de la nueva maiko asignada, y es a la que le corresponde continuar con el proceso de entrenamiento de la futura Geisha.

La nueva maiko continúa con su etapa de aprendizaje y asiste con su tutora en calidad de oyente y observadora del trabajo que realiza su Geisha hermana.

Tablillas a la entrada de una ochaya que muestran los nombres con kanjis compartidos de maikos y geishas (para demostrar que forman parte de una misma ‘familia’) Artículo publicado en Japonismo: La maiko o aprendiza de geisha http://japonismo.com/blog/la-maiko-o-aprendiza-de-geisha
Tablillas a la entrada de una ochaya que muestran los nombres con kanjis compartidos de maikos y geishas (para demostrar que forman parte de una misma ‘familia’)

Debe aprender las formas y maneras que debe tener una Geisha, conocer a potenciales clientes y así, darse a conocer mientras está en su fase de entrenamiento.

Mientras transcurre su aprendizaje y cuando su okaasan considera que ya es el momento, la maiko pasa a una nueva ceremonia que se denomina Mizuage.

esta ceremonia consistía en la desfloración de la joven maiko, o la venta de su virginidad, y marcaba su paso de ser considerada una niña a ser vista como una joven mujer

A veces el que ofrecía dinero por una maiko, luego se convertía en su danna, es decir en su protector, aunque la palabra significa literalmente “marido”, pero no se casaban con las maikos, y la mayoría de estos dannas ya estaban casados.  Fue tradicional para las geishas tener un danna, o cliente habitual.

La publicación de la novela Memorias de una geisha, generó gran polémica sobre este tema, normalmente acallado y negado por las novelas y los escritores románticos.

Después de la II Guerra Mundial esta práctica fue prohibida, así como la venta de las niñas a las okiyas. Hoy en día, las geishas y maikos que existen en Japón lo son por decisión propia, para mantener esta tradición, así como también corresponde a ellas la libre elección y selección de mantener o no relaciones sexuales, o de tener un danna.

La ascensión de maiko a Geisha, se realiza nuevamente con una ceremonia. En ella, la maiko cambia su forma de vestir, utiliza un kimono distinto al llevado hasta ahora, menos llamativo, cambia el cuello de su kimono de rojo a blanco, así como su maquillaje y peinado. A partir de ahora, el ser una geisha indica que es una mujer madura y como tal se debe comportar.

geisha_maiko

Según las leyes japonesas actuales, la escolarización es obligatoria hasta los 16 años, momento tras el que una chica puede convertirse en maiko. El aprendizaje suele durar unos cinco años, con lo que a los 21 una chica puede haberse convertido ya en una geisha de pleno derecho.

Estas aprendizas de geisha comienzan, por tanto, a una edad temprana, aunque no tanto hoy en día como en el pasado. Cuando entran en la okiya o casa de geishas reciben una educación muy intensa en poesía clásica japonesa, música, ceremonia del té, baile, etc., así como en cultura general, para mejorar sus habilidades conversacionales. Cuando se convierten en maikos, pueden empezar a asistir a fiestas y banquetes y trabajar de forma parcial. Una vez completada su formación y convertidas ya en geishas, empiezan a reembolsar a la okiya el dinero gastado en su educación y manutención.

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