Enfrentar un hisopado positivo: enseñanzas que deja el Covid-19 a los recuperados

La experiencia que marcó para siempre a 3 recuperados de Covid-19 que transformó la vida de muchos argentinos. Foto: Telam
positivo covid 19

Ser positivo y saber cómo enfrentar la incertidumbre hasta confirmar el contagio de Covid-19, fueron algunas de las enseñanzas que dejó la enfermedad a pacientes recuperados, quienes destacaron la importancia de sentirse acompañados por los médicos, como así también por los mensajes de familiares y amigos.

Recuperados de coronavirus

Nelson Martínez, Guillermo Rendich y Facundo Corvalán no se conocen entre sí pero comparten una experiencia que los marcó por igual: son personas que se recuperaron del nuevo coronavirus.

La experiencia de Nelson

La historia de Nelson, de 51 años, comenzó con un viaje junto a su novia para conocer el pueblo de Stanjen, en Eslovenia, donde nació su abuela.

El 12 de febrero arribó a Milán y tras recorrer varias ciudades italianas, cumplió su sueño de conocer la casa de su abuela Jelka, “algo emocionante”, según relató a la agencia de noticias Télam.

“En Bologna nos enteramos lo que pasaba en Italia con el coronavirus y recién comenzaban con la campaña de estornudar en el codo, pero era imposible evitar lugares concurridos”, aseguró Nelson que trabaja como encargado de un edificio en el barrio porteño Recoleta, y se hizo conocido por escribir un blog donde contó su experiencia con el virus mientras estuvo internado en el Hospital Muñiz.

Fotos: Raúl Ferrari Telam

A su regreso a la Argentina, el 5 de marzo, Nelson tuvo unas líneas de fiebre y tos, por lo que llamó al SAME y quedó internado en el Muñiz, mientras su novia Claudia mostró síntomas unos días después y también fue internada pero en el Sanatorio Anchorena.

“Nunca tuve miedo ni tampoco me preocupé porque como mis síntomas fueron muy leves, no pensaba que iba a ser algo grave. Además soy muy creyente en Dios y soy muy positivo. Eso hizo que me quede muy tranquilo”

Durante la internación, en la que estuvo aislado totalmente en una sala de terapia intensiva, Nelson aprovechó para leer y alimentar su blog.

“Los protocolos fueron variando, pero el primer control dio positivo y me enviaron a casa a cumplir con la cuarentena de una semana, que terminó siendo de 33 días. Con mi novia también de alta, nos pidieron hacer el aislamiento por separado. Por suerte el 17 de abril volvimos a reencontrarnos”, destacó.

Nelson rescató la actitud de sus vecinos, que siempre estuvieron dispuestos a ayudarlo e incluso le llevaban comida a su vivienda

“Todo esto me enseñó dos cosas:

  • agradecer que estoy vivo
  • el paso por el Hospital Muñiz. Allí conocí a todo el personal, desde enfermeras hasta médicos y son gente maravillosa

En el último hisopado que hice allí no pude evitar emocionarme”, agregó y remarcó la importancia de que las personas que hayan tenido el virus donen plasma “porque los médicos necesitan nuestra sangre”.

La historia de Guillermo

Un caso similar es el de Guillermo, de 65 años y oriundo de la localidad bonaerense de Merlo, quien comenzó con tos seca y una pequeña molestia respiratoria, por lo que permaneció internado entre el 24 de marzo y el 13 de abril.

“Yo ya estaba en tratamiento cuando me dijeron que tenía coronavirus, así que no fue un impacto. Sabía que había ganado 7 días y ya me sentía bien”

Profesor de educación física, Guillermo ocupó su tiempo de internación en llevar a cabo una rutina de ejercicios físicos aeróbicos y de relajación. “Comencé recordando una melodía y bailando alrededor del soporte del suero”, contó, y destacó que los profesionales de la salud le daban ánimo cada vez que lo veían.

Una vez que fue dado de alta, el hombre cumplió el aislamiento en una habitación que tiene en el fondo de su casa, ya que en la parte de adelante vive su madre de 92 años.

Hay que confiar en la vida y en uno mismo. Jamás pensé contagiarme de coronavirus, pero me tocó y lo pude superar“, fue la conclusión de Guillermo sobre la experiencia de la Covid-19.

La vivencia de Facundo

Por su parte, Facundo Corvalán, un jugador profesional de básquet de 21 años, registró los primeros síntomas del coronavirus en el avión que lo traía de regreso a la Argentina desde España junto a su madre.

“Tenía fiebre y dolores musculares, óseos y cansancio en todo el cuerpo. Llegué a mi casa en Junín y llamamos al 107 y quedé internado 20 días”

Facundo aseguró que durante los primeros días sintió miedo “porque tomé conciencia que podría ser el virus y no sabía cómo iba a afectar mi salud”.

“Cuando me dieron los dos negativos tuve una mezcla de sentimientos muy grandes: alegría, felicidad, el desahogo de saber que ya estaba bien, así que disfruté el alta médica”, señaló y rescató como positivo que “la gente del hospital, mi familia, mi novia y su familia, y mis amigos del básquet siempre me acompañaron con llamados o mensajes”.

Fuente: Telam

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